HOSPITAL REAL

Hospital Real
Hospital Real. Granada. Foto: Francisco López
Hospital Real
Hospital Real. Granada. Foto: Francisco López

“Acatando cuanta obligación tenemos al servicio de Dios por los muchos y continuos beneficios que de su piadosa y poderosa mano avemos recibido, especialmente en la conquista del Reyno de Granada, acordamos de fundar e edificar en la dicha ciudad un Hospital, para acogimiento e reparo de los pobres, el cual dicho Hospital, es nuestra merced que se llame el Hospital de los Reyes”  Esta cédula de los Reyes Católicos, dada en 1504, está en el origen de esta gran obra, tanto asistencial como artística

La obra entra dentro de la reestructuración de la antigua ciudad nazarí, lo mismo que otras grandes obras de la época de los RR. CC.: Santa Isabel la Real, el convento de San Francisco, la Capilla Real, el convento de Santa Cruz la Real, etc. Este proyecto de transformación traerá a Granada multitud de artistas (Doménico Fancelli, Bartolomé Ordóñez…) y arquitectos (Enrique Egas, Diego de Siloé, Pedro Machuca…)

Los hospitales van a dejar de ser instituciones de beneficencia religiosa y pasarán a ser labor del Estado. El primer Hospital Real fundado por los RR. Católicos en Granada se instaló en el recinto de la Alhambra, pero con carácter provisional. En 1511 van a comenzar las obras con las asignación, extramuros de la ciudad, de unos terrenos cerca de la Puerta de Elvira y pertenecientes a un antiguo cementerio o rauda musulmana.

Este asentamiento extramuros respondía a los nuevos criterios renacentistas acerca del saneamiento y el aire puro que debían rodear a los hospitales.

Su construcción fue muy lenta al principio, ya que, al coincidir con la construcción de la Capilla Real, ésta tuvo preferencia. Al acabarse la Capilla Real se acelera la construcción y el Emperador Carlos V lo “inaugurará“, aunque solo sea una parte, en 1526 con ocasión de su estancia en la ciudad durante su viaje de bodas, ordenando el traslado de todos los enfermos del hospital de la Alhambra. En 1536 se incorporaron al hospital los locos o “inocentes”, ya que, al desaparecer el Maristán, Hospital musulmán instalado en el Albaicín, se habían quedado sin casa.

Como consecuencia de su desarrollo a lo largo del tiempo, en el edificio podemos encontrar distintos estilos arquitectónicos.

ETAPA GÓTICA

En su primera etapa destacan los modos constructivos del gótico tardío que en esos momentos representa en Granada el arquitecto real Enrique Egas, que estaba construyendo la Capilla Real. Aunque Egas no trabaja directamente en el Hospital, si lo hace a través de los dos primeros directores de obras que estaban ligados al “círculo” de Egas

La estructura del edificio se configura como una gran cruz, formada por grandes crujías  o galerías y enmarcada en un cuadrado que alberga cuatro patios simétricos en cada ángulo.

Hospital Real
Hospital Real. Plano. Granada.

Este modelo se tomó del Hospital Mayor de Milán realizado por Filarete y que se había ido perfeccionando en Italia a lo largo del siglo XV. El Hospital Real de Granada culmina el camino que se había iniciado con el Hospital de Santiago (Hostal de los RR. Católicos) y el Hospital de Santa Cruz de Toledo.

Sobre esta planta se van a ir superponiendo los elementos del gótico tardío. Entre 1511 y 1522 se realizan los elementos básicos del Hospital: muros exteriores, las crujías o galerías que se cortan en forma de cruz, y el cimborrio, cuerpo que corona el lugar donde se cruzan las galerías. El exterior severo y desnudo de ornamentación está hecho con piedra de Alfacar. Esta monotonía exterior la rompe la “Galería de Convalecientes” que abre sus arquerías a las perspectivas del Campo del Triunfo. Las ventanas de la fachada principal son posteriores a esta época.

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Hospital Real. Galería de Convalecientes. Granada. Foto: Francisco López

El zaguán, que sirve para distribuir el acceso a las diversas dependencias, nos presenta una hermosa portada de acceso a la crujía o galería

Hospital Real
Portada de la crujía. Hospital Real. Granada. Foto: Francisco López

y dos arcos laterales, uno carpanel, sobre el que aparecen los símbolos de los Reyes Católicos: el Yugo, las Flechas y el Águila de San Juan,  y otro apuntado (arcos típicamente góticos)

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Zaguán: arco carpanel. Hospital Real. Granada. Foto: Francisco López
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Zaguán: arco apuntado. Hospital Real. Granada. Foto: Francisco López

Las galerías inferiores se utilizan para: exposiciones, representaciones, conciertos, actos institucionales, etc. El crucero, lugar donde se cortan las naves, está cubierto con bóveda de crucería o nerviada, apoyada sobre cuatro pilares adornados con columnillas. Las galerías están cubiertas con armaduras de madera, que no son las originales, ya que en 1549, un gran incendio las destruyó y hubo que hacerlas de nuevo.

 

Las galerías superiores están ocupadas por la Biblioteca central de la Universidad y, sobre el crucero de las mismas, se levanta un espléndido cimborrio, adornado con pináculos.  Este cimborrio, al exterior, es lo que más destaca de este magnífico edificio, rompiendo la horizontalidad del mismo.

 

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ETAPA RENACENTISTA

Esta fase se incia en 1522 después de cubrirse el segundo piso. Por qué se produce en este momento? Porque se sustituyen los anteriores directores de obra por otros más relacionados con la estética renacentista.

En un primer momento se incide sobre la decoración: La Galería de los Convalecientes, con los emblemas de los RR. Católicos y el Emperador Carlos V, las grandes ventanas de la fachada principal, decoradas con columnas abalaustradas, bichas, candilieri, emblemas reales, etc.

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Hospital Real. Ventana. Granada. Foto: Francisco López

El momento plenamente renacentista va a estar encuadrado entre 1526 y 1549, fecha en que un gran incendio afectó gravemente a la construcción, fundamentalmente a las grandes cubiertas de madera.

En 1528 se produce un hecho fundamental en la vida artística de la ciudad: la venida de Diego de Siloé para hacerse cargo del Monasterio de San Jerónimo. Su influencia se va a notar en el Hospital Real a través de sus discípulos: Martín de Bolívar que realiza el Patio de los Mármoles y Melchor de Almagro que realiza la cúpula del segundo piso del crucero.

De los patios que tiene el Hospital Real:  a la izquierda: Patio de los Mármoles y Patio de la Capilla, y a la derecha: Patio del Archivo o de Carlos V y Patio de los Inocentes (en torno a él estaban los locos o inocentes), destacan los patios del lado izquierdo.

El Patio de los Mármoles, primer patio a la izquierda, fue realizado por Martín de Bolívar, colaborador de Diego de Siloé en la Iglesia de Íllora.

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Hospital Real. Patio de los Mármoles. Granada. Foto: Francisco López

Es un patio inacabado ya que solamente se terminó el primer piso. Es un patio de esbeltas proporciones, con columnas lisas bien labradas, coronadas con capiteles corintios, sobre las que descansan cinco arcos de medio punto en cada lado. En las enjutas, espacios de confluencia de dos arcos, aparecen las iniciales de los Reyes y del Emperador Carlos V bajo coronas en alto relieve y con caligrafía plenamente renacentista. A lo largo del friso aparecen los emblemas de los Reyes Católicos (Yugos y flechas) alternando con Círculos cartelas. En el centro de las arquerías aparecen grandes escudos de los RR. Católicos y de Carlos V

 

Como consecuencia del incendio de 1549, los esfuerzos principales se dedican a recuperar las cubiertas de madera y se abandona el patio que se remata con un cuerpo plano apoyado sobre columnas, destacando la balaustrada y la cubierta de madera.

El Patio de la Capilla. El primer patio que se terminó, plenamente renacentista, fue el Patio de la Capilla, llamado así porque en uno de sus laterales de instaló la Capilla de modo provisional pero que ha llegado  así hasta nuestro días.

Hospital Real
Hospital Real. Cubierta y Coro de la Capilla. Granada. Foto: Francisco López

Este patio, con dos pisos de arquerías de medio punto, enlaza más con la tradición de patios granadinos con dos pisos sostenidos por columnas lisas. En su decoración mantiene ciertas reminiscencias góticas como se nota en el tallado de los capiteles, en las  leyendas con caracteres góticos en el piso superior, o las iniciales de los Reyes. Una inscripción en el piso superior nos indica que el patio fue acabado en 1536

 

El amplio programa renacentista, como ya hemos indicado anteriormente, se vio truncado por el incendio de 1549 que obligó a reconstruir las grandes cubiertas de madera, dejando de lado las obras más de tipo decorativo, como el Patio de los Mármoles.

Capítulo importante de este edificio son las cubiertas de madera. De entre ellas podemos destacar:

Las del Cuarto Real , hoy Salón de Rectores, situadas en el primer piso sobre el zaguán de entrada. En ellas aparecen hermosas armaduras de tirantes cuajadas de mocárabes y lacerías de estética musulmana

 

Las cubiertas de las crujías o galerías del piso superior, lugar donde está instalada la Biblioteca General Universitaria

Otro elemento importante es la cúpula de madera con casetones que cubre el crucero de las galerías superiores y que se encuentra integrada en el cimborrio, obra de Melchor de Arroyo

 

Aunque he destacado estas cubiertas de madera, es muy recomendable levantar los ojos para contemplar otras que cubren habitaciones, escaleras, el zaguán, etc. Aquí tenéis otro ejemplo

Hospital Real
Hospital Real. Cubierta escalera a la Biblioteca. Granada. Foto: Francisco López

ETAPA BARROCA

Aunque de esta época, siglo XVII, se guardan algunos cuadros de Atanasio Bocanegra y Juan de Sevilla, discípulos de Alonso Cano, y algunos objetos de la Capilla, lo verdaderamente representativo es la portada principal. La obra es de Alonso de Mena, el mismo autor del monumento a la Virgen que se encuentra en los Jardines del Triunfo. La obra fue aprobada en 1636 y terminada en 1640. Esta considerada como una portada protobarroca, que nos hace ver lo que será el barroco.

Hospital Real
Hospital Real. Portada principal. Granada. Foto: Francisco López

Es una obra de reminiscencias clásicas: grandes columnas, remates de pirámides tipo escurialense, pero con detalles barrocos en su frontón partido. En el centro aparece la figura de Virgen con el Niño en brazos, flanqueada por las estatuas orantes de los Reyes Católicos

Los dos patios que se encuentran a la derecha no tienen nada especial.

Patio del Archivo o de Carlos V. En este patio tenemos el acceso a la escalera que nos lleva a la Biblioteca. Les recomiendo que si entran en el Hospital Real entren en ella para disfrutar de sus cubiertas de madera y de la cúpula de madera del Cimborrio

Hospital Real
Hospital Real. Patio de Carlos V o del Archivo. Granada. Foto: Francisco López

Patio de los Inocentes. Llamado así porque en esta zona era donde estaban los locos o “inocentes”

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Hospital Real. Patio de los Inocentes. Granada. Foto: Francisco López

Ya que estamos en el Hospital Real, es interesante recordar la figura de San Juan de Dios. Con ocasión del gran incendio de 1549 emerge una figura clave en la vida granadina del siglo XVI: San Juan de Dios. Este santo estuvo encerrado en el Hospital en el área de los locos, en la zona conocida como Patio de los Inocentes. San Juan de Dios colaboró, exponiendo su vida, según cuentan sus contemporáneos, en la evacuación de los enfermos. Aún se conservan las habitaciones donde estuvo recluido el santo.

 

Aprovechando que en la segunda galería se encuentra la Biblioteca General Universitaria, me permito darles algunos datos sobre la misma.

La Biblioteca alberga unos 15.000 volúmenes impresos entre los siglos XVI y XVIII, un importante fondo del siglo XIX y en su caja fuerte guarda una colección de 47 incunables y numerosos manuscritos de diferentes épocas y contenidos. Estos fondos proceden:

. Del patrimonio incautado a los jesuitas en 1767. Año en que fueron expulsados por Carlos III

. De los bienes expropiados a los conventos de Granada y provincia en las                    Desamortizaciones

. De los fondos propios de la Universidad desde su fundación

. De donaciones particulares.

Como obras más significativas podemos destacar:

Incunables: Liber Cronicarum, impreso en 1493

Stultifera navis, obra satírica con ilustraciones de Durero, de 1498

Suplementum cronicarum de 1486

Manuscritos.

Codex Granatensis C-67, de la 1ª mitad del siglo XV

Tacninum sanitatis sobre plantas y árboles curativos

El Pergamino con la Bula Fundacional de la Universidad de 1531 firmado por el Papa Clemente VII

El epistolario de Manuel de Falla

 

 

 

 

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REALEJO: Aspectos generales

 

Después de un tiempo de descanso, continuamos nuestros paseos por la ciudad y nos adentramos en un barrio que algunos consideran “el gran desconocido” tanto por los granadinos como por los que nos visitan: El Realejo. admistrativamente está encuadrado en el Distrito Centro, con el nombre de El Realejo-San Matías. Cuando hagamos referencia al nombre lo llamaremos, simplemente, El Realejo.

Lo primero que nos preguntamos es por el nombre. ¿Por qué se llama REALEJO?. Tenemos que irnos a la historia para responder a la pregunta. La parte baja del barrio, en tiempo de los nazaríes, estaba compuesta por almunias (casas de campo), huertas y molinos. La mayor parte de ellos pertenecían a la familia real nazarí. Al conquistar la ciudad los RR. Católicos, esas tierras pasaron a propiedad de los reyes castellanos. De los tierras del Rey o de los Reyes viene el nombre de Realejo

Lo segundo que hay que aclarar es qué espacio ocupa el barrio. La delimitación del barrio es clara ya que se corresponde con la parte de la ciudad que se encuentra entre la orilla izquierda del río Darro, desde la Carrera del Darro hasta su desembocadura en el río Genil, y la orilla derecha del río Genil hasta su confluencia con el Darro. Como el Darro está embovedado desde Plaza Nueva hasta su desembocadura, nos sirven de límite: Plaza Nueva, Reyes Católicos, Puerta Real y Acera del Darro, por debajo de las cuales discurre el río.

Desde el punto de vista orográfico podemos distinguir dos zonas bien definidas. Por una parte tenemos una zona con una orografía complicada, de calles estrechas, tortuosas, empinadas, que se corresponden con las laderas de de las colinas de la Sabica (debajo del recinto amurallado de la Alhambra) y del Mauror, sobre las que se asientan las zonas más antiguas del barrio: barrios de la Churra, Almanzora, Gomérez, Mauror, Antequeruela, Barranco del Abogado,  donde existen abundantes cármenes como en el Albaicín, y donde se han asentado edificios e instituciones muy significativas de Granada: Carmen de los Rodríguez-Acosta, el Hotel Alhambra Palace, el Auditorio Manuel de Falla, el Carmen de los Mártires, la Escuela Superior de Arquitectura, El Centro de Lenguas Modernas, etc.

Aquí tienen ustedes, de esta parte alta, la Placeta de la Puerta del Sol

Por otra parte tenemos una zona llana que se corresponde con la antigua judería (este barrio en su origen se llamaba Garnata al Yahud o barrio de los judíos), que estaba ubicada entre la actual iglesia de Santo Domingo y la Plaza del Padre Suárez (la judería fue mandada derribar por el rey Fernando el Católico), y las sucesivas construcciones iniciadas a partir del siglo XVI y que han seguido hasta nuestros días, entre las que destaca el barrio de San Matías. La línea divisoria entre estas dos zonas viene marcada por el eje que va desde la Plaza Isabel la Católica, pasando por la Calle Pavaneras, Santa Escolástica, la calle Molinos, Vistillas de los Ángeles, Cuesta de Escoriaza, hasta salir al Paseo de la Bomba y al río Genil.

El agua para abastecer el barrio procedía: de la Acequia Real de la Alhambra (que abastecía la parte alta del barrio), de la Acequia del Cadí (que entraba por encima de la Cuesta de las Palmas) y de la Acequia Gorda o Real del Genil (que entraba por la Cuesta de las Palmas). El agua de las dos últimas servía para abastecer a la población, como fuerza motriz para los molinos, y para el riego de las huertas.

Historia del barrio.

Por el carácter divulgativo que tiene el bloc, no voy a hacer un desarrollo amplio, sino que voy a dar unas breves pinceladas de su evolución histórica desde sus orígenes hasta el momento actual.

Los orígenes del barrio se remontan a un asentamiento judío en época romana, pero cuando toma forma e importancia es a partir de la dominación musulmana de la península. El recinto amurallado se empieza a construir en época zirí y se termina con los nazaríes. Dentro posee los servicios básicos de una ciudad musulmana: zocos, mezquitas, cementerios y baños. También abundan las almunias de las que nos queda un extraordinario ejemplo en el Cuarto Real de Santo Domingo. 

De esta época nazarí es el barrio de la Antequeruela, llamado así porque en él se esentaron los habitantes de la ciudad de Antequera cuando fue conquistada en 1410 por el príncipe Fernando “el de Antequera”

Realejo
Origen del nombre de la Antequeruela

Con la conquista de la ciudad en 1492 por los RR. Católicos, la parte baja del barrio se va a transformar, ya que los Reyes van a hacer donación de las tierras a instituciones religiosas, apareciendo gran cantidad de conventos (carmelitas, tanto masculinos como femeninos, franciscanos, dominicos, monjas de clausura, etc.) y a la nobleza.
La parte alta, por su orografía, se va a modificar poco

En el siglo XIX los procesos desamortizadores cambian el uso de algunos edificios que se transformarán en cuarteles, escuelas, hospitales o plazas. Se construye el Carmen de los Mártires, muy del gusto romántico,  y otra serie de cármenes con estética neoárabe. También se realizaron grandes paseos (Paseo de la Bomba, Carrera de la Virgen) y plazas (Plaza del Campillo, Mariana Pineda y Bibataubín)

En el siglo XX se construyen dos de los edificios más significativos del barrio: El Hotel Alhambra Palace y el  Carmen de los Rodríguez-Acosta. Al mismo tiempo la Universiadad se va introduciendo en el barrio aprovechando edificios ya existentes, adaptados a las nuevas necesidades: Facultad de Arquitectura, Centro de Lenguas Modernas, Corrala de Santiago, etc.

En la actualidad es un referente cultural para la ciudad (Fundación Rodríguez-Acosta y Gómez Moreno, Auditorio Manuel de Falla, Casa Museo Manuel de Falla, Casa de los Tiros, Palacio de los Condes de Gabia, Corrala de Santiago, Teatro Alhambra, etc.)  y un referente gastronómico, tanto en restaurantes como en bares, fundamentalmente en la parte baja del barrio. Alguno de los lugares más conocidos de Granada son: Los Diamantes, el Asador de Castilla, la Alhacena de las Monjas, La Blanca Paloma, Cafetería Fútbol, Taberna La Tana, Los Martinetes, etc. Siempre ha estado muy concurrido el Campo del Príncipe, aunque últimamente ha perdido el esplendor de otras épocas.

De todo lo expuesto en esta introducción al barrio hablaremos en los distintos apartados que hacen referencia al Realejo. Van a descrubrir cosas muy interesantes. Cuando se entra en profundidad en este barrio se queda uno sorprendido. ¿Cómo se puede tener tanto y ser tan desconocido? Granada se merece unos cuantos días para conocerla. No tengáis prisa en Granada. En esta ciiudad, las prisas no son buenas consejeras.

Bares y Restaurantes

Mi idea no es dar a conocer los restaurantes que aparecen en las guías turísticas y que ofrecen como atractivo principal las vistas de la Alhambra, caso del Carmen Mirador de Aixa, Las Tomasas restaurante, Mirador de Moraima, Juan Ranas, el nuevo que van a abrir Bajo de Guía, o los que se encuentran situados en el Paseo de los Tristes y en el entorno de Plaza Nueva. Lo que pretendo es darles a conocer algunos sitios en la parte alta del Albaicín donde puedan sentarse a tomar una cerveza o un vino con su buena tapa, tomarse una raciones variadas o comer tranquilamente

La “Entraiya” Taberna – comedor

Este bar, situado en la C/ Pagés nº 15, abrió en el año 2002. Sus dueños, Rafa y Mari Carmen, tienen una larga tradición en el campo de la restauración ya que están relacionados, familiarmente, con una de las instituciones gastronómicas del Albaicín: “Casa Torcuato”.

El establecimiento consta de barra y comedor en una sola planta. Desde la barra se puede observar cómo se trabaja en la cocina, ya que es una cocina abierta hacia el  público.

Una de las cosas que más me gusta es el ambiente que se encuentra uno dentro. Los clientes , en su inmensa mayoría, son albaicineros de toda la vida por lo que es muy fácil entablar con ellos conversación. La confianza entre los dueños y los clientes es mutua.

Rafa y Mari Carmen, en la cocina, y Antonio, en la barra, son el alma mater del establecimiento. Los podéis saludar en mi nombre (Paco, el señor que viene andando desde la estación de autobuses)

El establecimiento es ideal para tomarse unas cervezas, refrescos o vinos con las típicas tapas granadinas de pescado, berenjenas, patas de calamar, albóndigas con patatas fritas, etc. todas ellas servidas abundantemente. También podemos pedir unas raciones de una carta amplia, destacando sus generosas y exquisitas frituras mixtas de pescado

Si queremos hacer algo más formal, podemos pasar al comedor donde también les van a atender perfectamente y donde podrán encontrar, a parte de un menú del día compuesto por dos platos a elegir entre una gama bastante amplia, pan, vino y postre, una carta abundante destacando los guisos caseros, en los que me insistió mucho Rafa.

Horario: De miércoles a domingo de 11:00 a 16:30 horas

Viernes tarde a partir de las 20:30 horas

Sábado tarde a partir de las 21 horas

Cerrado lunes y martes

 

Horno de Paquito

Este establecimiento inició su actividad en el año 2000. Anteriormente fue un horno de pan durante casi 100 años. Su primer dueño fue D. Francisco Fernández. Actualmente los dueños son los hijos e hijas de Francisco. Después de leer estas primeras líneas se habrán dado cuenta del porqué del nombre.

Esta ubicado en una de las plazas más conocidas del Albaicín: la Plaza Aliatar. En esta plaza hay otros dos bares

El establecimiento consta de una zona interior y una terraza instalada en la misma plaza. No tiene comedor propiamente dicho, ya que no se ofrecen comidas.

La terraza es un lugar agradable donde sentarse, oyendo el rumor del agua de la fuente que centra la plaza,  y tomar algo con su correspondiente tapa o ración. En muchas ocasiones, la gente que se sienta en las terrazas está acompañada por la música de artistas callejeros

Cuando estuve hablando con una de las hijas de D. Francisco para que me comentara las tapas y raciones que ella consideraba como la especialidad de la casa, me destacó lo siguiente:

Tapas: Caracoles, patatas bravas y pescado frito

Raciones: Manitas de cerdo, rabo de toro y medallones de merluza con gambas y almejas

Horario: de 12 a 24 horas

 

 

 

Plazas del Albaicín

Hoy, nuestras rutas van a discurrir por las plazas más significativas del Albaicín.

Como dijo D. Leopoldo Torres Balbás, “cualquier ensanchamiento de una calle, cualquier recodo, cualquier cruce de calles, cualquier espacio delante de las mezquitas ( muy abundantes en el Albaicín), ha dado lugar a plazas o placetas, por lo que éstas tienen gran importancia en el entramado urbano del barrio”. Nosotros vamos a hacer un recorrido por aquellas que son más representativas, ya sea por su extensión, o porque tienen algún elemento que las singulariza de una manera especial.

Nuestra primera ruta va a recorrer las siguientes plazas del Albaicín Alto: San Cristóbal, San Bartolomé, Carniceros, San Gregorio Alto, de la Cruz de Piedra, Aljibe de la Vieja, Fátima, Aliatar, El Salvador, del Abad, Mirador de San Nicolás y Cementerio de San Nicolás, Larga, Cristo de las Azucenas, San Miguel Bajo, San José y del Almirante

La segunda ruta nos va a llevar por: Acera de San Ildefonso, Triunfo, San Gregorio Bajo, de Porras, de Santa Inés, de la Concepción, Escuelas, Toqueros, Victoria, Peso de la Harina, Paseo de los Tristes, Plaza Nueva.

Si queréis más información sobre las Iglesias y los Aljibes que van a ir saliendo en nuestras rutas, hay dos entradas en el Blog que hacen referencia a ello: “Iglesias y conventos” y “Aljibes”

En el espacio comprendido entre estos dos ejes: Calle Santa Isabel la Real – Camino Nuevo de San Nicolás – Callejón de las Tomasas y La Calle San Juan de los Reyes, hay muchas pequeñas plazas con nombres tan evocadores como: Almez, Aljibe de Trillo, Comino, Rosal, Cobertizo, Capellanes, Carvajales,etc. que quedan fuera de nuestras rutas. Si alguien quiere perderse está en el sitio adecuado del Albaicín. Les recomiendo que lleven una buena guía para orientarse. Lo que caracteriza a casi todas estas plazas es que son pequeñas, tranquilas y con unas vistas impresionantes sobre la Alhambra, el Generalife y el valle del Darro.

Comenzamos nuestra primera ruta, por el Albaicín alto, en la Plaza de San Cristóbal, ubicada cerca del famoso mirador de San Cristóbal, en la antigua carretera de Murcia. En época musulmana había una mezquita, la Mezquita de la Xaria o de la Explanada. Aquí se celebraban actos religiosos al aire libre.

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Plaza de San Cristóbal. Albaicín. Foto: Francisco López

La plaza se ha convertido en un aparcamiento para vecinos y visitantes, pero, además de coches, podemos encontrar otras cosas mucho más interesantes:

. El elemento más importante es la Iglesia de San Cristóbal, construida en el siglo XVI en estilo Gótico – Mudéjar. Actualmente es sede de la Cofradía de la Estrella.

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Iglesia de San Cristóbal. Albaicín. Granada. Foto : Francisco López

. Rodeando la iglesia encontramos el Aljibe de San Cristóbal o de la Xaria, construido en el siglo XIII en época nazarí

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Aljibe de San Cristóbal o de la Xaría. Albaicín. Foto: Francisco López

. Asociado a la iglesia se encuentra el primitivo Centro de Enseñanza Ave María – San Cristóbal que surgió aquí por una cesión del Arzobispado de Granada en 1926 a D. Pedro Manjón Lastras, sobrino de D. Andrés Manjón, fundador de las Escuelas del Ave María, de la iglesia y unos terrenos anexos. La iglesia fue restaurada, y, en los terrenos anexos, se fundó la primera escuela, posteriormente ampliada

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Escuela de P. Manjón. Albaicín. Foto: Francisco López

Cruzando la carretera de Murcia, por la Calle Larga de San Cristóbal encontramos el Callejón de Mataderillo que nos llevará a la Plaza de San Bartolomé. Con la última remodelación que se ha hecho, esta plaza ha dejado de ser un aparcamiento de coches para convertirse en un espacio público para disfrute de los vecinos.

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Plaza de San Bartolomé. Albaicín. Foto: Francisco López

En esta plaza nos vamos a encontrar:

. La Iglesia de San Bartolomé, construida en el siglo XVI en estilo Renacimiento – Mudéjar, con una torre mudéjar de las más interesantes, por su decoración, del Albaicín. La iglesia, por lo que he hablado con varios vecinos, está cerrada a cal y canto. Imposible verla por dentro.

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Iglesia de San Bartolomé. Albaicín. Granada. Foto: Francisco López

. El Aljibe de San Bartolomé de los siglos XIII – XIV, de época nazarí. Está adosado a un lateral de la iglesia en la fachada que da a la plaza.

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Aljibe de San Bartolomé. Albaicín. Granada. Foto: Francisco López

. La Cruz que  preside la plaza. Fue erigida en 1662, pero  fue destruida en 1932 en una oleada anticlerical que se produjo en el barrio y que afectó a cruces, iglesias y conventos. De la cruz original solamente quedó la base. En 1942, siendo alcalde de la ciudad D. Antonio Gallego Burín, se pone en marcha el proyecto de reconstrucción realizado en piedra de Sierra Elvira. En la base de la Cruz, se lee la siguiente inscripción: “A honra y gloria de Nuestro Señor y su bendita Madre pusieron esta Santa Cruz los Hermanos y Bienhechores de la Cofradía del Santísimo Sacramento que sirven en Señor San Bartolomé, siendo Mayordomo Bartolomé Gonsalves Ximénez, Hermano Mayor Diego Perales Escribano. Francisco de Espinosa. Año 1662. A quien obró la redención de todo el linaje humano, el Sacro Dios Soberano, passando muerte y passión”

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Cruz de la Plaza de San Bartolomé. Albaicín. Foto: Francisco López

Salimos de la plaza por la Calle Carniceros que nos llevará a la Plaza de Carniceros. Esta plaza nos servirá de paso para tomar la Calle de San Gregorio Alto. Esta plaza nos ofrece, a parte de un espacio para disfrute de  vecinos y visitantes, uno de los referentes gastronómicos del Albaicín: Casa Torcuato

 

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Plaza de Carniceros. Albaicín. Foto: Francisco López

Subiendo por la calle de San Gregorio Alto, pasado el Aljibe de Paso o de San Gregorio Alto,sdr

llegamos a un ensanchamiento de la calle  en la que encontramos:

. La Iglesia de San Gregorio Magno o Alto, construida en el siglo XVI en estilo Gótico – Mudéjar, aunque ha sufrido retoques a lo largo del tiempo, algunos muy desafortunados, que han hecho que pierda su artesonado mudéjar.

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Iglesia de San Gregorio Alto. Albaicín. Foto: Francisco López

. El convento de San Gregorio Magno, hoy en día habitado por las Hijas de Cristo Rey, que lo han convertido en una residencia.

. La Cruz. Las cruces, muy numerosas en el Albaicín y el Sacromonte, fueron uno de los elementos claves del nuevo signo cultural, religioso y urbanístico de la ciudad de Granada y, muy especialmente, del Albaicín tras la conquista, la cristianización y castellanización del mismo. La Cruz fue derribada el 25 de Septiembre de 1932, consecuencia de los ataques anticlericales a los que hemos hecho alusión con anterioridad. El estado en que quedó la cruz impide saber en qué época fue erigida.

Cruz de San Gregorio Alto. Albaicín. Foto: Francisco López

Al final de la calle de San Gregorio Alto, encontramos la Plaza de la Cruz de Piedra.

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Plaza de la Cruz de Piedra. Albaicín. Foto: Francisco López

El nombre hace referencia a la Cruz que hay en la plaza, que es la que organiza el espacio. La cruz actual no es la original. De la cruz original lo que nos queda es la inscripción de su pedestal, inscripción que ha sido recuperada por D. Manuel Gómez Moreno, y en la que no aparece la fecha exacta de su construcción. La inscripción dice: “A honra y gloria de Nuestro Señor y su bendita Madre, y en memoria de la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, pusieron esta Santa Cruz los del gremio de la lana por su devoción. Año de 16.. Esta Santa Cruz se quebró el año de 1758 y se levantó el 1759 a costa del arte de la lana”

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Cruz de Piedra. Al fondo, Puerta de fajalauza. Albaicín. Foto: Francisco López

Además de la cruz , adosado a una vivienda,  se encuentra el Aljibe de la Cruz de Piedra o de la Aljama de los Conversos del siglo XIV, construido en época de la dinastía nazarí

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Aljibe de la Cruz de Piedra. Albaicín. Foto: Francisco López

Cerca de la plaza, en una de las calles que desembocan en ella, se encuentra la Puerta de Fajalauza (Fajalauza significa: Collado de los almendros). La puerta fue construida a mediados del siglo XIV, durante el reinado de Yusuf I. Es el acceso más elevado del Albaicín nazarí y cristiano. Su aspecto actual no es el original, ya que ha sufrido transformaciones a lo largo de los siglos XVII, XIX y XX. La puerta ha sido testigo de acontecimientos históricos importantes: La entrada clandestina de Boabdil en 1486 para arrebatar el trono a su tío El Zagal, que residía en la Alhambra. También fue uno de los lugares elegidos por los moriscos sublevados en el Albaicín para iniciar la sublevación en la Guerra de los Moriscos en Granada (1568 – 1570)

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Puerta de Fajalauza. Albaicín. Foto: Francisco López

Salimos de la plaza por la calle de San Luis. En esta calle nos vamos a encontrar la Iglesia de San Luis, siglo XVI, destruida por un incendio y la dejación de las autoridades, el Aljibe de San Luis, siglos XIV – XV, el más pequeño del Albaicín, y el Aljibe de Santa Isabel de los Abades, asociado a una iglesia del XVI que fue demolida en el siglo XVII. LLegados a este punto, tomamos a la derecha la Calle Aljibe de la Vieja que nos va a llevar a una placita muy pequeña en la que se encuentra el aljibe menos visitado de todo el Albaicín: El Aljibe de la Vieja o de la Rábita de la época nazarí, siglo XIV

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Aljibe de la Vieja. Albaicín. Granada. Foto: Francisco López

Salimos de este laberinto de calles estrechas por la Placeta de los Castillas y la Calle de Fátima para dirigirnos a la Placeta de Fátima. Esta plaza debe su nombre a la mujer del sultán Muley – Hacen:  Fátima o Aixa

Plazas del Albaicín.
Placeta de Fátima. Albaicín. Foto: Francisco López

Esta placeta fue remodelada de manera aceptable, tal como podemos apreciar,  hace unos 30 años.  Hemos venido hasta aquí para fijarnos en un detalle. Nos acercamos al Nº 5 de la plaza, fácilmente reconocible por su puerta de ladrillo, y observamos atentamente por donde se entra a la casa. Este tipo de puerta, con un acceso pequeño que obliga a agacharse para acceder al interior, era muy frecuente en el barrio, según me contó un vecino de la plaza

Salimos de la plaza por la Calle Pagés ( el nombre de la calle se debe al empresario taurino D. Eduardo  Pagés que cedió los terrenos para que se abriera la calle y poder unir la Cuesta del Chapiz con la carretera de Murcia) que nos llevará a la Plaza de Aliatar.

No quiero olvidarme del Bar – Restaurante “La Entraiya”, situado en la calle Pagés, antes de llegar a la placeta Aliatar. Vale la pena entrar para degustar sus tapas y raciones. Preguntar por Rafa (el dueño) y Antonio (el camarero que sirve en la barra). Les encantará el trato. Os recomiendo que os situéis en la barra, en frente de la cocina.

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Plaza Aliatar. Al fondo San Miguel Alto. Albaicín. Foto: Francisco López

La Plaza Aliatar recibe el nombre del que fuera alcaide nazarí de Loja, el Zegrí Aliatar, suegro de Boabdil,  que defendió heroicamente la ciudad del ataque de los Reyes Católicos en 1482. Tiene una forma regular, centrada por una fuente y con suelo  empedrado . En una de las esquinas se encuentra la Casa de los Moriscos, porque se supone que en ella se reunieron los mudéjares del Albaicín para convocar la rebelión de 1499. Curiosamente en esta casa se instalaron con posterioridad las Casas de la Doctrina o el Colegio de Niños Moriscos para educar a los hijos de los conversos en la moral cristiana.

Es  uno de los lugares más bulliciosos del Albaicín porque en ella se encuentran dos de los bares mas conocidos del barrio: el Bar Aliatar o de los Caracoles y el Horno de Paquito. No es raro encontrar músicos amenizando a los usuarios de estos bares.

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Fuente de la Plaza Aliatar. Albaicín. Foto: Francisco López

Cerca de la Plaza Aliatar , como si fuera un ensanche de la calle Pagés, se encuentra la Plaza del Salvador. Esta plaza es uno de los lugares más transitados del Albaicín, tanto por peatones como por vehículos. La plaza debe su nombre a la Colegiata de Nuestro Salvador

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Plaza de El Salvador. Albaicín. Foto: Francisco López

En esta plaza nos encontramos con:

. El Aljibe del Salvador, construido en época nazarí entre los siglos XIII – XIV, que se encuentra en la esquina de la plaza donde termina la Cuesta del Chapiz

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Aljibe de la Plaza del Salvador. Albaicín. Granada. Foto: Francisco López

. La Colegiata de Nuestro Salvador, convertida actualmente en una simple iglesia parroquial, perdiendo el rango que tuvo en su momento. Está construida sobre la antigua Mezquita Mayor del Albaicín de la que conserva el Patio de las Abluciones, restos de columnas y un profundo aljibe. La antigua mezquita fue consagrada como iglesia por el Cardenal Cisneros en 1499. Posteriormente se derribó la mezquita y, a finales del siglo XVI se levantó la iglesia actual. Su estilo es Renacimiento con influencia mudéjar. Posee obras de notable valor artístico. Esta iglesia tuvo, durante algunos años, derecho de asilo.

Si tenéis tiempo, por un módico precio, podéis visitarla. Vale la pena.

A espaldas de la iglesia, se encuentra la Placeta del Abad. La plaza ocupa el lugar  donde se encontraba el Hospital General de los Moriscos hasta 1569. En ese lugar se construyó el Convento de los Agustinos Descalzos tras la cesión de unos terrenos por el rey Felipe III. Las obras del convento comenzaron en 1613 y concluyeron en 1694. Durante la invasión francesa, siglo XIX, sufrió pérdidas y fue suprimido en 1836 como consecuencia de las desamortizaciones. Precisamente el nombre de la plaza viene del ABAD del convento. Antes, la plaza se llamó de Bibalbonud.

En una esquina de la plaza encontramos el Aljibe de Bibalbonud o de San Agustín de los siglos XIII – XIV, de la época nazarí. Aquí podemos calmar nuestra sed. El agua es potable.

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Aljibe de Bibalbonud o de San Agustín. Albaicín. Granada. Foto: Francisco lópez

Cerca del aljibe nos quedan restos de la Puerta de Bibalbonud o de los Estandartes. En esta puerta se colgaba el primer estandarte tras la proclamación de un nuevo rey en la ciudad.

Salimos de la plaza por el Callejón de las Tomasas, llamado así porque aquí se encuentra el Convento de Santo Tomás de Villanueva,  comúnmente conocido como las Tomasas.  Giramos a la derecha y subimos por la Cuesta de las Cabras.

Cuando suban la cuesta, sabrán por qué tiene el nombre. Por fín llegamos al lugar por el que preguntan todos los visitantes que vienen al Albaicín: La Plaza Mirador de San Nicolás.

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Plaza Mirador de San Nicolás. Albaicín. Foto: Francisco López

Junto a la contigua Plaza Cementerio de San Nicolás, conforman al espacio abierto más amplio del Albaicín. En medio de las dos se encuentra la Iglesia de San Nicolás

Si fuera un vendedor les diría: “Miren, comparen y si encuentran algo mejor, díganmelo”. Realmente, impresionante. Relánjense y disfruten del espectáculo. Esta es una de las imágenes que se lleva uno cuando sale de Granada.

En las plazas encontramos:

. La Iglesia de San Nicolás, que responde al programa de fundaciones parroquiales puesto en práctica en 1501 por el Gran Cardenal Pedro González de Mendoza. Su trazado es de 1525 con una marcada influencia mudéjar. Fue casi destruida por un incendio en las revueltas anticlericales de 1932. Hoy está en fase de reconstrucción

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Iglesia de San Nicolás. Albaicín. Granada. Foto: Francisco López

. El Aljibe de San Nicolás del siglo XVI, por tanto, de época cristiana, pero del mismo estilo que los construidos en época zirí o nazarí. El agua de su pilar es potable

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Aljibe de San Nicolás. Albaicín. Granada. Foto: Francisco López

. La Cruz. Fue construida , probablemente, en el primer tercio del XVI, igual que el templo. En 1932 fue destruida, como la mayor parte de las cruces que había en Granada. A finales de 1947 fue restaurada, igual que otras cruces del Albaicín, siendo alcalde D. Antonio Gallego Burín. Su función, en palabras de los restauradores, era “dar una sensación de paz al observador, atraído por la visión de la colina de la Alhambra, de la ciudad y de la vega”. Por el bullicio que hay, no creo que tenga hoy esa función

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Cruz del Mirador de San Nicolás. Albaicín. Foto: Francisco López

Después de ver esta cruz, ¿Hay alguna cruz en el mundo que tenga este telón de fondo?

No podemos quedarnos aquí (siempre habrá tiempo para volver y recrearse ante esta visión). Seguimos nuestra ruta por la C/ Espaldas de San Nicolás, salimos a Horno de San Agustín, seguimos a la izquierda para llegar a Aljibe de Polo que nos conducirá a la C/ Panaderos. En la confluencia de estas dos calles se encuentra el Aljibe de Polo, de época nazarí, siglo XIII. Nos encaminamos hacia otro de los centros neurálgicos del barrio: la Plaza Larga. En ella confluyen las calles: Cuesta de  Alhacaba, Agua del Albaicín, Panaderos

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Plaza Larga. Albaicín. Foto: Francisco López

La Plaza Larga tiene sus orígenes en el siglo XIV. Era una plaza pequeña llamada “Plaza del Ensanche” y servía para conectar el Rabat Albaicín con la Alcazaba Qadima (Vieja) a través del Arco de las Pesas o Puerta Nueva. Cuando se expulsó a los moriscos en 1571 fue ampliada, adoptando la forma actual. En ella se construyeron un matadero, se instalaron unas carnicerías y un lavadero público. Es uno de los centros más bulliciosos del Albaicín y, en ella, se celebran mercadillos al aire libre. Muy popular y visitada es la Cruz que se coloca en medio de la plaza el Día de las Cruces en Granada.

Aquí se encuentran dos referentes gastronómicos del barrio: Bar Aixa y Cafetería, Pastelería Casa Pasteles. Esta última es un referente en toda la ciudad en dulces navideños.

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Casa Pasteles. Plaza Larga. Albaicín. Foto: Francisco López

Salimos de la Plaza Larga por el Arco de las Pesas a la Plaza de las Minas. De aquí, a mano derecha, tomamos la C/ Aljibe de la Gitana que nos llevará a la Plaza del Cristo de las Azucenas.

En esta Plaza se encuentra el Centro de Interpretación del Agua, en el que está integrado el mayor aljibe del Albaicín: el Aljibe Viejo o del Rey, de 300 m3. Construido en el siglo XI en la época Zirí. Es visitable

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Aljibe del Rey o Viejo. Albaicín. Granada. Foto: Francisco López

Siguiendo la C/ Pilar Seco salimos a la C/ Santa Isabel la Real. Tomamos a la derecha para dirigirnos a la Plaza de San Miguel Bajo. 

A lo largo de la calle de Santa Isabel encontramos, a la derecha, el Monasterio de Santa Isabel La Real, fundación de los Reyes Catolicos, en estilo gótico Isabelino con fuerte influencia mudéjar, a la izquierda, la C/ Tiña (donde estaba la sede del antiguo hospital de tiñosos,la Casa del Marqués del Zenete) y la C/ Oidores (donde estuvo la primera audiencia antes de trasladarse a la  Real Chancillería, situada en Plaza Nueva)

La Plaza de San Miguel Bajo es otro de los lugares imprescindibles del Albaicín, no solamente por lo que ella tiene (iglesia, aljibe, cruz), sino por lo que la rodea (Santa Isabel la Real y el Palacio Dar – Al – Horra) y las vistas del Carril de la Lona

. La Iglesia, por estar cedida por el arzobispado a la Cofradía de la Aurora, tiene como denominación oficial la siguiente: Iglesia de Nuestra Señora de la Aurora y San Miguel Bajo. La iglesia ocupa el espacio de una antigua mezquita que fue consagrada como iglesia en 1501. Hacia 1530 se levantó la iglesia actual en estilo renacentista, pero con influencia mudéjar. Su entrada principal, levantada sobre una escalinata, es obra de Diego de Siloé

. Adosado a la fachada que da a la plaza, se encuentra el Aljibe de San Miguel Bajo del siglo XIII, período nazarí. Se puede ver  dentro de la iglesia

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Aljibe de San Miguel Bajo. Albaicín. Granada. Foto: Francisco López

. Presidiendo la plaza se encuentra la Cruz de San Miguel Bajo. Originariamente fue una cruz de madera, pero fue sustituida por una de piedra para asegurar su permanencia. La nueva cruz se erigió en la 2ª mitad del XVII, coincidiendo con el fervor barroco. En las revueltas de 1932 fue destruida. Los vecinos recogieron los fragmentos de la cruz. Estos fragmentos sirvieron posteriormente para su reconstrucción. Como los fragmentos fueron cogidos con grandes grapas de hierro, se conoce a esta cruz como” la Cruz de las grapas”

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Cristo de las “Lañas”. Plaza de San Miguel Bajo. Albaicín. Foto: Francisco López

En esta plaza también tenemos unos referentes culinarios que la han convertido en una gran terraza. Los bares – restaurantes que encontramos son: Casa Pepe, Mesón el Yunque y Martinete y Casa Blas.

No podemos abandonar el sitio sin salir al Carril de la Lona para ver el paisaje que se nos ofrece desde su mirador, una perspectiva diferente a la del Mirador de San Nicolás, pero muy interesante.

Volvemos a la plaza y salimos por la calle Placeta de Cauchiles de San Miguel (Cauchil significa arqueta o registro de aguas) y nos dirigimos hacia la C/ San José que nos llevará a la última zona que vamos a visitar en esta ruta. Cuando llegamos al Alminar – torre de San José, a mano derecha encontramos la Placeta del Almirante, llamada así por el palacio que hay en ella: el Palacio del Almirante, propiedad de la Universidad de Granada.  En el exterior hay una cartela que nos indica la historia del mismo.

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Palacio del Almirante. Albaicín. Foto: Francisco López

Un poco más abajo entre la C/ San José y  la Placeta de San José donde podemos admirar:

. La Iglesia de San José construida en 1525 sobre los restos de la Mezquita de los Morabitos o Ermitaños que fue demolida en 1517. Es una construcción gótico – mudéjar, aunque su portada principal es renacentista. En su interior tiene importantes obras artísticas destacando el Cristo del Silencio o Cristo de la Misericordia de José de Mora, tallado en la Casa de los Mascarones, situada en la calle Pagés, en 1695,   como reza en un lateral de la vivienda

. El Alminar – Campanario de San José. Construido en el siglo XI, en época zirí, cuando se constituyeron los reinos de taifas al descomponerse el califato de Córdoba. Es uno de los monumentos más antiguos de la Granada musulmana. Al construirse la iglesia se le añadió el último cuerpo de ladrillo para convertirlo en torre-campanario.

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Alminar-Campanario de la Iglesia de San José. Albaicín. Granada. Foto: Francisco López

. El Aljibe de San José o Al-Morabiti. Se construyó en el siglo XI durante la época de los ziríes

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Aljibe de San José o de la Mezquita Al Morabiti. Albaicín. Granada. Foto: Francisco López

En la misma plaza se encuentra la casa, señalada con una placa, donde vivió y murió el pintor D. Manuel Gómez – Moreno González, padre del gran historiador y arqueólogo D.
Manuel Gómez-Moreno Martínez, cuya biblioteca, archivo y colección artística y arqueológica fue donada a la Fundación Rodríguez-Acosta, crándose en 1973, había muerto con 100 años en 1970, el Instituto Gómez-Moreno para conservar , exhibir y difundir su legado

Aquí termina nuestra primera ruta. Creo que estaréis asombrados por el patrimonio que encierra el barrio y que uno descubre cuando se recorre con cierta calma.

Lo que hemos visto es solo  una parte. Espero que la segunda ruta no os defraude. Nos esperan fuertes emociones.

Bajando de la Plaza de San José desembocamos en la C/ San Gregorio. Si tomamos la calle en sentido descendente llegamos a Calderería Nueva (la calle de las teterías). Si seguimos hacia abajo encontramos la calle Elvira, que nos llevará a Plaza Nueva. Esta zona es estupenda para reponer las fuerzas que hayamos gastado en nuestra ruta.