CARTUJA DE LA ASUNCIÓN

Vamos a conocer uno de los monumentos más originales de Granada: La Cartuja de Nuestra Señora de la Asunción o La Cartuja de Granada.

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Cartuja de Nuestra Sra. de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López

Cuando llegaron los cartujos a Granada, provenientes de la Cartuja del Paular, en el municipio de Rascafría en la provincia de Madrid, a principios del siglo XVI, D. Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, les cedió dos fincas en la parte alta del Cerro de Aynadamar para que se instalaran. Los frailes, ante las dificultades de construir en la parte alta del cerro y los problemas que presentaba para su defensa, ya que estaban cerca de los moriscos del Albaycín, deciden construir en la parte baja del cerro que da mirando hacia la Vega de Granada. Esta decisión molestó al Gran Capitán que les retiró su apoyo. Esta retirada del apoyo, hizo que la construcción de la Cartuja durase tres siglos. Lo que queda en la actualidad es una pequeña parte de lo que fue el monasterio

Antes de entrar en el edificio, me parece oportuno dar unas breves indicaciones sobre la Orden Cartuja para poder comprender mejor lo que nos vamos a encontrar dentro.

La Orden Cartuja, fundada por por San Bruno en 1084, bajo la protección de San Hugo, Obispo de Grenoble. La podemos encuadrar dentro del movimiento de renovación de la Iglesia y las órdenes religiosas que surgió en el siglo XI ante el poder y la riqueza que la Iglesia había acumulado. Otras órdenes religiosas que aparecieron dentro de este movimiento de renovación fueron los Camaldulenses y los Cistercienses (muy importantes en la Historia de la Iglesia y de Occidente).

El nombre de Cartujo proviene del lugar que les señaló San Hugo para que se instalara el primer grupo de monjes con San Bruno a la cabeza: La Grande Chartreuse (Macizo montañoso cerca de Grenoble). Su lema es: “La Cruz estable mientras el mundo da vueltas”. El escudo que los distingue es un círculo de cuyo centro sale una cruz que está rodeada de siete estrellas. Las estrellas representan a San Bruno y los seis compañeros que le acompañaron a visitar al Obispo San Hugo y que fueron el origen de la orden. La Orden Cartuja ha sido de las pocas órdenes religiosas que nunca ha necesitado una reforma, ya que siempre se ha mantenido fiel al espíritu con la que se creó, espíritu de sencillez, pobreza, silencio, oración y ayuno. En los monasterios cartujos nunca se come carne y solamente hacen dos comidas al día. En Adviento y Cuaresma toman una comida al día y un panecillo por cena. Los viernes ayunan a pan y agua.

La Orden Cartuja es el resultado de aunar el monacato de Oriente, basado en la vida solitaria, eremítica, con el monacato de Occidente, basado en la vida comunitaria. Por tanto, un Cartujo, tanto la rama masculina como la femenina, es un monje o monja que vive su vida en soledad, silencio, oración, estudio y ayuno, pero que tiene momentos de vida comunitaria, fundamentalmente relacionados con la oración: Laudes, misa conventual y vísperas y cuando se reúnen en la sala Capitular. Comen en sus celdas, salvo el domingo, hablan una hora el domingo, hacen un paseo semanal de cuatro horas fuera del monasterio pero sin relacionarse con nadie. No tienen radio, televisión, prensa, teléfono, ni internet. El único que recibe las noticias del exterior es el prior y si cree conveniente, por la importancia de las mismas, se las comunica a la comunidad.

Dentro de la Orden Cartuja tenemos: Padres, que son los que reciben el orden sacerdotal y cuya función es la oración y el estudio, a los que les dedican unas catorce horas diarias, y los Legos, que no se ordenan sacerdotes. Los Legos pueden ser: Conversos, que hacen votos como los Padres, y Donados, que no hacen votos a perpetuidad y que tienen que renovar su compromiso periódicamente. Los votos que hacen los cartujos son los tres normales en toda orden religiosa: pobreza, castidad y obediencia, pero, además, ellos le añaden otros dos: La conversión de costumbres (cambiar el corazón) y de permanencia en el monasterio. Para entrar en La Cartuja, se hace una selección rigurosa de los candidatos.

La vida del Cartujo gira en torno a la oración y la contemplación, por lo que se rige por las horas de rezo canónicas: Maitines, Laudes, Prima, Tercia, Sexta, Nona, Vísperas, Completas, además de por la misa conventual. Teniendo en cuenta las horas canónicas, un horario tipo de un cartujo sería el siguiente:

23:30 Oración en la celda

23:45 Maitines de la Virgen

0:15 Maitines y Laudes. Entre dos y tres horas. Al terminar, acostarse

6:30 Levantarse

6:45 Prima

7:15 Ángelus y oración en la celda

7:45 Misa conventual

8:45 Misas privadas de los Padres en pequeñas capillas

10:00 Tercia. Trabajo

12:00 Ángelus y Sexta

12:15 Comida. Tiempo libre

14:00 Nona. Trabajo

16:00 Vísperas de la Virgen

16:15 Vísperas en la iglesia. Oración

17:45 Cena. Tiempo libre

18:30 Oración

19:00 Ángelus. Completas

19:30 – 20:00 Acostarse.

A lo largo del día un Padre Cartujo dedicaba 14 horas a la oración y el estudio. Los Hermanos Legos, que no estaban obligados a realizar todas las oraciones, trabajan, como máximo, 7 horas. En algunos monasterios trabajaban, como máximo, cuatro horas.

Organización de un monasterio cartujo

En todo monasterio cartujo se distinguen tres partes:

Un gran patio en torno al cual se encontraban las celdas de los monjes, con un pequeño huerto cada una y acondicionadas para la vida en soledad

Un patio menor en torno al cual se encontraban las salas para el desarrollo de la vida comunitaria: Cocina, Almacén, Refectorio, Sala de Profundis, Sala Capitular de Legos, Sala Capitular de Padres e Iglesia.

Lugares de actividades ruidosas: carpintería, forja, pintura, cerámica, fabricación de licores, etc. alejadas lo máximo posible de las zonas de silencio.

Además, existía una hospedería (ocupada por los que mostraban predisposición para entrar en la orden, mientras conocían la forma de vida de los cartujos) y una casa prioral.

Conociendo un poco la vida y la organización de los Cartujos, ya podemos entrar en el Monasterio. El diseño general del monasterio se debe al Hermano Lego Fray Alonso de Ledesma. Como la construcción duró tres siglo se mezclan distintos estilos artísticos, intervienen distintos arquitectos y el proyecto primitivo sufrió cambios significativos. Aunque su construcción estaba acordada desde 1495, no se empezó hasta 1506 en la parte alta del cerro, pero por las razones expuestas al principio, los monjes deciden hacerlo en la parte baja; el Gran Capitán deja de financiar el proyecto y los monjes lo continúan en 1516, tras su muerte. Las últimas construcciones son de finales del XVIII. El proyecto entero nunca se llevó a cabo, ya que faltó construir el Noviciado

Vamos a acceder al recinto amurallado a través de una Portada, realizada en el siglo XVI, de estilo plateresco, por Juan García de Pradas, con arco de medio punto, rematada por una hornacina en la que hay una escultura de Nuestra Señora de la Asunción, titular del Monasterio, y con escudos de España en las enjutas del arco

Monasterio de la Asunción. Cartuja Granada.
Portada Monasterio de la Asunción. Cartuja Granada. Foto: Francisco López

Lo primero que encontramos es un gran patio. Estos patios que dan acceso al interior del monasterio se les llama compás.

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Cartuja de la Asunción. Compás. Granada. Foto: Francisco López

En el patio podemos observar un típico empedrado granadino del siglo XVI. Por una escalera monumental, realizada en piedra gris de Sierra Elvira, que fue construida por Cristóbal de Vílchez en el siglo XVII, nos plantamos delante de la portada de la Iglesia y la puerta de acceso al Claustrillo.

Cartuja de Nª Sra. De la Asunción
Escalera de acceso. Cartuja de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López

De la Iglesia, construida entre mediados del siglo XVI y primera mitad del XVII, hablaremos más adelante; solamente deciros que la portada fue diseñada y realizada por el arquitecto Joaquín Hermoso en el siglo XVIII (1794) y en estilo Neoclásico. En la hornacina que hay rematando la portada, vemos una escultura de San Bruno, realizada por Pedro Hermoso, hermano del arquitecto.

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Cartuja de la Asunción. Puerta iglesia. Granada. Foto: Francisco López

EL CLAUSTRILLO

Después de pasar por taquilla, accedemos al Claustrillo, llamado así porque era el claustro pequeño, ya que la Cartuja tenía otro Claustro más grande en torno al cual se encontraban las celdas de los monjes. Este claustro tenía unas enormes dimensiones, ya que era un cuadrado de 53 metros de lado y poseía 76 arcos. El patio estaba poblado de palmeras, sauces, cipreses, arrayanes, entre los cuales estaban las tumbas de los monjes. Las celdas de los monjes estaban acondicionadas para desarrollar en ella la vida en soledad del cartujo. Cada celda poseía una pequeña huerta. Después de la Desamortización de 1835, en la que fueron expulsados los monjes y que supuso un duro golpe para la orden en España, el claustro grande fue derribado en 1842 y convertido en un solar. Lo último que se derribó, ya en el siglo XX, fue la casa prioral en 1943.

El Claustrillo. Este patio, construido en el siglo XVII entre las construcciones existentes, es el que organiza las dependencias que quedan actualmente del monasterio, y que eran las dependencias comunes. Este sencillo y agradable patio está rodeado por una galería de arcos de medio punto sostenidos por columnas toscanas (capitel dórico y fuste liso). Estaba decorado con una serie de cuadros relativos a la orden cartujana realizados por Vicente Carducho (1628 – 1632) y Fray Juan Sánchez Cotán (1625) Hermano lego Cartujo. Hoy, estas pinturas se encuentran en otras dependencias, fundamentalmente en el Refectorio. El patio está centrado por una fuente.

Cartuja de Granada
Claustrillo de la Cartuja. Granada. Foto: Francisco López
Galería claustrillo. Cartuja granada
Galería claustrillo. Cartuja de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López
Claustrillo. Cartuja de Nª. Sra. de la Asunción
Claustrillo. Patio. Cartuja de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López

EL REFECTORIO.

La primera estancia que visitamos es el Refectorio o sala de comedor.Hay que recordar que los monjes solo comían aquí los domingos y algunas fiestas especiales, aunque siempre en silencio. El resto de los días, los legos encargados de la cocina, les llevaban la comida a sus celdas.

Refectorio. Cartuja de Nª Sra. de la Asunción. Granada

Fue construido entre 1531 y 1550. Tiene planta rectangular y cubierta de crucería gótica. El suelo es de baldosas típicas cartujanas. Un banco de mampostería recorre toda la estancia. A la entrada tiene un pequeño púlpito desde donde se leía durante la comida de los monjes

Hoy, el refectorio es como un pequeño museo de pintura. Haciendo referencia a la pintura tenemos que hablar de Fray Juan Sánchez Cotán (1560 – 1627). Este Hermano Lego Cartujo nació en la provincia de Toledo y, siendo ya un famoso pintor, entró en 1603 como lego cartujo, dedicando su vida a Dios y la pintura, fundamentalmente para el monasterio. Aparte de sus obras de tipo religioso, aunque también pintó algunas profanas, destacó por sus bodegones, por los que es mundialmente conocido. Bodegones muy famosos son: Bodegón de caza, hortalizas y frutas y Bodegón con cardo y zanahorias.

Bodegón con cardo y zanahorias. Fray Juan Sánchez Cotán. Granada

Preside la sala una Sagrada Cena de Sánchez Cotán caracterizada por el naturalismo, característica de la pintura barroca. El naturalismo viene expresado en los rostros de las figuras, los vestidos, la ampulosidad de las capas y en la pelea del perro y el gato por una raspa de pescado. Hay en el cuadro una serie de detalles que parecen indicarnos que el pintor quiso situar la Santa Cena en este refectorio: el suelo típico cartujano, las ventanas, que parecen incorporadas a la pared y, sobre todo, la comida. En la cena realizada por Cristo con los apóstoles, la comida era el cordero pascual, sin embargo, en este cuadro la comida que aparece está formada por pescado, pan, rábanos, queso y fruta, que era lo que los monjes comían en el monasterio, ya que los cartujos nunca comen carne.

Sánchez Cotán, J. (h. 1618), Santa Cena, Cartuja de la Asunción. Foto: JADG.
Santa Cena. Cartuja de Nº, Sra. de la Asunción. Fray Juan Sánchez Cotón. Granada

Encima de la Cena se encuentra una cruz pintada en la pared con la técnica del trampantojo que, si no te lo indican, parece realizada en madera, tal es la maestría con la que está pintada y su perspectiva. Se dice que una paloma estuvo revoloteando para posarse sobre ella y al final cayó rendida al suelo.

El resto de los cuadros que hay en la sala los podemos clasificar en tres series. Vamos a empezar desde la cabecera.

. La primera serie la componen los tres cuadros más cercanos a la cabecera que hacen referencia al origen de la orden cartuja. Fueron pintados para estar en el Claustrillo y su autor es Fray Juan Sánchez Cotán. Esta serie se completa con otros cuadros más pequeños que se encuentran en la Sala de Profundis. La temática de dichos cuadros es el origen de la Orden Cartuja.

  • El primero hace referencia a la Resurrección de Diocres, profesor y amigo de San Bruno que resucitó para anunciarle que había sido condenado por Dios. Esto es lo que motivó a San Bruno a renunciar a este mundo. El propio pintor se representa en el cuadro mirando al espectador
  • El segundo es el Sueño de San Hugo. San Hugo, Obispo de Grenoble, había tenido un sueño en el que había visto siete estrellas que son las que aparecerán posteriormente en el escudo de la Orden y que hacen referencia a San Bruno y sus seis primeros discípulos.
  • El tercero es San Hugo recibiendo a San Bruno y sus discípulos, que de esta manera vio cumplido su sueño de la noche anterior
San Hugo recibiendo a San Bruno
San Hugo recibiendo a San Bruno. Cartuja de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López

La segunda serie, que también se encontraba originariamente en el Claustrillo y también pintada por Fray Juan Sánchez Cotán, hace referencia a mártires cartujos.

  • Los dos primeros cuadros representan la Historia de los primeros mártires cartujos en Inglaterra: tres priores y un monje que se presentan ante el secretario de Enrique VIII, Cronwwell, para decirle que no jurarían las órdenes del rey contra el Vaticano. Los monjes son arrastrados por caballos y luego ahorcados en el patíbulo. En este cuadro, Sánchez Cotán utiliza la técnica manierista de representar varias escenas en el mismo cuadro, como ocurre, por ejemplo, en el Entierro del Conde de Orgaz de El Greco.
Martirio de Cartujos en Inglaterra. Cartuja Granada
Mártires cartujos en Inglaterra. Cartuja de la Asunción. Fray Juan Sánchez Cotán. Granada. Foto: Francisco López
  • Los dos siguientes cuadros hacen referencia a los Cartujos prisioneros en la Torre de Londres, cuadros en los que la luz juega un papel fundamental
  • En frente de los cuadros anteriores hay tres cuadros más pequeños en los que están representados los Mártires de la Cartuja de Colonia que fue asaltada en 1573 por los herejes y masacraron a los monjes. Los monjes están agrupados de dos en dos. Cada uno aparece con el objeto con el que fue martirizado. Destaca la serenidad de los monjes
Mártires cartujos de la Cartuja de Colonia
Mártires de la Cartuja de Colonia. Cartuja de la Asunción. Sánchez Cotán. Granada. Foto: Francisco López

De una serie diferente son las tres obras siguientes que se encontraban en las esquinas del claustro grande desaparecido.

  • El Calvario, con la Virgen y San Juan
Calvario. Cartuja Granada
El Calvario. Fray Juan Sánchez Cotán. Cartuja de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López
  • Ecce Homo
  • Jesús camino del Calvario

SALA DE PROFUNDIS.

Esta sala, a la que podemos acceder por una puerta al final del refectorio, fue construida en 1600. Esta habitación servía de antesala del refectorio y en ella los monjes rezaban antes de entrar a comer. En otros monasterios había una fuente adosada a la pared para lavarse antes de entrar al refectorio. Se le llama de profundis porque en ella se rezaba este salmo penitencial durante los sufragios de Difuntos.

Preside la sala un retablo pintado con la técnica del trampantojo de tipo clasicista con una extraordinaria perspectiva. En el centro tiene un cuadro de San Pedro y San Pablo, una de las mejores creaciones salidas de la paleta de Sánchez Cotán. El cuadro está firmado en la hoja de la espada: Joannes Fecit

El Claustrillo y las dependencias comunes – Cartuja de Granada
Sala de Profundis. Altar y San Pedro y San Pablo. Cartuja. Granada.

También encontramos tres cuadros de Sánchez Cotán que hacen referencia a los inicios de los Orden Cartuja, completando los que vimos en el refectorio.

  • Lugar señalado por San Hugo para su instalación
  • Comienzo de las obras
  • Aparición de San Pedro a los discípulos para afianzarlos en la fe

Además hay otros cuadros de Sánchez Cotán: Paño de la Verónica, Crucificado y San Hugo y San Bruno de Lincoln

Como no llegó a construirse el noviciado, esta habitación y las contiguas servían de noviciado de Legos. El noviciado, en las órdenes religiosas, es una etapa de formación que prepara para la la emisión de los votos religiosos. También se le llama a la construcción en la que se encuentran los aspirantes a entrar en la orden con la adopción de los votos religiosos.

SALA CAPITULAR DE LEGOS.

Esta sala es lo más antiguo que se conserva de la Cartuja. Fue construida entre 1517 y 1519, sobre planos de Fray Alonso de Ledesma. Es de planta rectangular con bóveda de crucería apoyada sobre haces de columnillas. Al principio fue utilizada como iglesia. Se accede a ella por una puerta con arco conopial o painel, propio del final del gótico. En esta sala se reunían los Hermanos Legos para tratar los asuntos que les concernían en el monasterio.

Sala Capitular de Legos. Cartuja de Nª. Sra. de la Asunción. Granada

En esta sala podemos destacar:

Las pinturas realizadas por Vicente Carducho (1576 – 1638), pintor real. Lo más importante de su obra fue la serie de 56 cuadros que realizó para la Cartuja de El Parral. Aquí realizó una serie de cuadros, de tema cartujano, para estar expuestos en el Claustrillo. Hoy se conservan en esta sala. Estos cuadros son:

  • Peregrinos bebiendo de la fuente que mana de la tumba de San Bruno
  • San Bruno renunciando a la mitra de Regio Calabria.
  • A San Hugo se le aparece un coro de Ángeles.
  • Visión del Papa Víctor III

En la cabecera se encuentra, dentro de una urna, una escultura, realizada en mármol, de San Bruno, del escultor granadino José de Mora, dentro del naturalismo que distingue al arte barroco.

En una esquina hay una puerta que daba acceso al gran claustro donde se encontraban las celdas de los monjes, claustro que fue derribado en 1842, después de la Desamortización del monasterio. En 1943 también fue derribada la casa del Prior

SALA CAPITULAR DE MONJES.

Esta sala fue construida entre 1565 y 1567 y supone el tránsito del gótico (el primer tramo de la sala con bóveda de crucería gótica) al renacimiento (segundo trama con bóveda de cañón con casetones renacentista)

El Claustrillo y las dependencias comunes – Cartuja de Granada
Sala Capitular de Padres. Cartuja Nº. Sra. de la Asunción. Granada. Pinturas de Vicente Carducho. Virgen del Rosario de Risueño. Ecce Homo de los Hermanos García

Esta sala tenía un retablo en la cabecera con pinturas de Sánchez Cotán que ha desaparecido. Lo que sí encontramos son unas pinturas de Vicente Carducho (pintor italiano que trabajaba en la Corte española), que representan:

  • Aparición de la Virgen a San Bruno y Martirios de Cartujos. (Los vemos en la foto de arriba)

De los Hermanos García, tres sacerdotes que pertenecían a la Colegiata de El Salvador, en el Albaycín, se encuentra un Ecce Homo realizado en barro y posteriormente policromado

Del gran escultor y pintor granadino José Risueño (1665 – 1732) se encuentra una Virgen del Rosario, preciosa imagen realizada en madera policromada. Las policromías las solía realizar él, ya que era un gran pintor, de la escuela de Alonso Cano, a través de su discípulo más significado: Juan de Sevilla

Virgen del Rosario. Cartuja Granada
Virgen del Rosario. José Risueño. Cartuja de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López

Saliendo al claustro, en la pared de la iglesia que da al mismo, encontramos cuatro capillas con pinturas de Fray Juan Sánchez Cotán que servían para celebrar la eucaristía los monjes, de manera individual y privada. Alguna de las pinturas se encuentran en la actualidad en el museo de Bellas Artes de Granada

En la pared de la iglesia hay dos puertas para entrar en ella. Por la que está más cerca de la puerta por la que hemos accedido al Claustrillo entraban los Legos, por la más alejada entraban los Padres. Al entrar comprenderemos el porqué.

LA IGLESIA

Plano de la Iglesia y la Sacristía. Cartuja de Nª. Sra. de la Asunción. Granada

Accedemos a ella por la puerta de los legos. La iglesia empieza a construirse a mitad del siglo XVI, pero se interrumpe pronto la construcción y se vuelve a retomar en el primer tercio del siglo XVII. Se le encarga a Cristóbal de Vílchez, que fue, también, el constructor de la escalera monumental de acceso. La iglesia está terminada en 1662. Su interior es de una sola nave, realizada en cantería y cubierta con bóveda de arista. Aunque el interior está dividido en partes, la decoración es uniforme y utiliza el yeso para esculturas, hornacinas y marcos de los lienzos que encontramos en las paredes.

Iglesia de la cartuja. Granada
Iglesia de la Cartuja de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López

En una de las esquinas exteriores se encuentra la única torre que se construyó, ya que, en principio, estaban programadas cuatro. Está dividida en tres tramos:

  • A los pies de la iglesia se encuentra la zona para el pueblo, separada de la zona de legos por una verja baja. Se accede por la puerta principal de la iglesia que da al patio o compás
  • En la zona central se encuentra el coro de legos, separado del coro de Padres por un extraordinario cancel. Se accede a ella desde el claustrillo, por donde hemos entrado nosotros
  • En la zona que da al Presbiterio se encuentra el coro de Padres. Es la zona más amplia y se accede a ella, también, desde el claustrillo y la puerta está ricamente decorada, demostrando la importancia de los que entraban por ella.

En el Coro de Legos debemos fijarnos en el extraordinario cancel que lo separa del Coro de Padres. Está concebido como dos retablos unidos por una puerta central que permite el acceso de los Legos hacia el altar. Es una construcción barroca del siglo XVIII, realizada en madera policromada. En los retablos laterales, cada uno con su altar, encontramos dos grandes obras de Fray Juan Sánchez Cotán: El Bautismo de Cristo y El Descanso en la huida a Egipto. El bodegón que se representa en este último cuadro (pan, queso y cuchillo) nos recuerda los grandes bodegones que pintó. La puerta es uno de los mejores ejemplos que existen de Taracea granadina, realizada en madera con incrustaciones de conchas, nácar, marfil, plata y distintos tipos de maderas. Nos sirve para ir abriendo boca para lo que vamos a encontrar en la Sacristía. El conjunto está rematado con una hornacina en la que se encuentra un Nazareno de Alonso de Mena (padre del gran Pedro de Mena) y un Crucificado

File:Pinturas en el coro de legos, Cartuja de Granada.jpg - Wikimedia  Commons
Coro de Legos. Cancel. Cartuja de Nª. Sra. de la Asunción. Granada

El Coro de Monjes , ocupa el último tramo de la iglesia.

Cartuja de Granada – Real Monasterio de Nuestra Señora de la Asunción de la  Cartuja
Coro de Frailes y Presbiterio. Cartuja de Nª. Sra. de la Asunción. Granada

El coro de los monjes con sillería de madera, un dosel corrido rematado con crestería, tiene forma de U. El cuerpo superior del paramento (pared) de toda la iglesia está profusamente decorado con motivos florales y geométricos, marcos de hojarasca, y hornacinas con santos realizado todo ello con yeso, lo que acentúa la luminosidad del recinto. Todo estaba preparado para ser policromado, pero la falta de recursos hizo que solamente se policromara la zona del presbiterio. Si nos fijamos en las paredes, descubrimos una serie de cuadros que fueron pintados por el granadino Pedro Atanasio Bocanegra (1638 – 1688), discípulo de Alonso Cano, en el siglo XVII (1670), siendo la temática mariana: Nacimiento, Presentación, Desposorios, Anunciación, Visitación, Inmaculada, Asunción, destacando la belleza de los rostros femeninos y detalles muy propios del realismo barroco

El Presbiterio. Separado del coro de frailes por unas gradas, tiene forma poligonal y cúpula oval. En el centro se encuentra un Baldaquino (especie de templete con cuatro columnas que sostienen una cúpula o dosel plano, destinado a cobijar el sagrario) de madera, tallado por el cordobés Francisco Hurtado Izquierdo (1669 – 1725), con incrustaciones de espejos, que cobija una imagen de la Asunción de la Virgen del escultor José de Mora.

Monasterio de La Cartuja de Granada
Presbiterio y Baldaquino de la Cartuja de Nª. Sra. de la Asunción. Granada

Rematando el presbiterio encontramos dos cuadros que representan a “Los Apóstoles mirando la tumba vacía de la Virgen” y “la Asunción de la Virgen”, de Atanasio Bocanegra.

En los laterales, esculpidas en yeso y enmarcadas, aparecen las figuras de San Bruno y San Juan Bautista. También se encuentran otros cuadros de Atanasio Bocanegra: Adoración de los Reyes, Adoración de los Pastores y La Virgen del Rosario, además de cuatro pequeños cuadros de Sánchez Cotán que representan la Pasión de Cristo

EL SAGRARIO O SANCTA SANCTÓRUM

Se encuentra situado detrás del presbiterio. Es, junto a la Sacristía del Monasterio, la Basílica de San Juan de Dios y el Camarín de la Virgen del Rosario, en Santo Domingo, el culmen del barroco granadino, y uno de los espacios más singulares del barroco mundial. Llama la atención que esté oculto a la vista de los fieles. Creo que la explicación es bastante sencilla. Es el espacio sagrado por excelencia y el Cartujo se encuentra con Dios en el más profundo silencio y en la más absoluta soledad, fuera de la vista de los demás. Dios y el hombre a solas.

La Granada de Luneta: MONASTERIO DE CARTUJA - Sancta Sanctórum - Sacristía
Sancta Sanctórum. Tabernáculo. Cartuja de Granada

Fue construido entre 1704 y 1720 por el gran arquitecto cordobés Francisco Hurtado Izquierdo. Es de planta cuadrada rematado por un cúpula semiesférica que se apoya sobre arcos sostenidos por dobles columnas corintias en cada uno de los extremos. La sorpresa que nos causa este espacio es el resultado de la conjunción de arquitectura, escultura, pintura y riqueza de materiales que le proporciona una gran teatralidad, muy del gusto barroco. Todo está orientado a la glorificación de la Eucaristía como fuente de la Gracia Divina y la exaltación de las virtudes cartujanas. Si no nos metemos en la mentalidad del cartujo no podemos comprender cómo una orden donde la pobreza es su seña de identidad, junto al silencio y la soledad, pudo realizar esta obra. Lo podemos resumir en: Todo para Dios, nada para mí

El espacio está centrado por un Tabernáculo de distintos tipos de mármoles, en el que destacan ocho columnas salomónicas de color negro que, con su movimiento sinuoso, nos invitan a levantar la mirada llevándonos a la cúpula presidida por la Eucaristía y la Santísima Trinidad. En el centro del Tabernáculo había una urna de plata y cristal para adorar la Sagrada Forma y que fue robada por las tropas francesas del general Sebastiani que ocuparon Granada entre 1810 y 1812. Posteriormente esta urna fue sustituida por otra de maderas preciosas. Rematando el templete hay una escultura de la Fe, realizada por José Risueño.

Para comprender este espacio, hay que saber interpretar el programa iconográfico, tanto de la pintura como de la escultura. Es tan amplio que daría para una tesis doctoral. Voy a intentar explicarlo lo más brevemente posible.

La escultura. Llama la atención que, en tan poco espacio, haya tantas esculturas. Todas tienen su sentido. Globalmente representan las virtudes cartujanas y a santos muy significativos para la Orden.

En las esquinas de la estancia, entre columnas corintias pareadas y bajo unos paños desplegados (lo que le da una gran teatralidad) por putti o ángeles desnudos, realizados por José Risueño, se encuentran las esculturas más grandes del recinto, representando cuatro santos de especial significado para los cartujos: San José, símbolo del silencio (no se recoge ni una sola palabra suya en los evangelios) y San Bruno, fundador de la orden, realizados por José de Mora. San Juan Bautista patrón de la orden (se retiró al desierto), realizado por José Risueño, y Santa María Magdalena (pecadora arrepentida y seguidora de Cristo) del escultor sevillano Pedro Duque Cornejo

Cartuja de la Asunción. Granada. María Magdalena.
Maríam Magdalena. Duque Cornejo. Cartuja de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López

Para el estudio de las esculturas que se encuentran en las esquinas del Tabernáculo y en los paramentos de las paredes que cierran la sala, he utilizado un estudio publicado por José Vallejo Prieto que se basa en una obra publicada en 1593 por Césare Ripa, titulada Iconología, que es una colección de Alegorías para representar virtudes, vicios, sentimientos y pasiones humanas. La realización de las esculturas, aunque se atribuyen a José Risueño, es discutida, ya que Gómez Moreno y Gallego Burín las atribuyen a Risueño, pero Domingo Sánchez Mesa las atribuye al taller del escultor sevillano, aunque trabajó bastante para Granada, Pedro Duque Cornejo. Sea quien sea el autor, las obras son de una altísima calidad.

Entre las ocho columnas salomónicas negras de los ángulos del tabernáculo destacan cuatro esculturas alegóricas de José Risueño que representan virtudes cartujanas: La Verdad, la Integridad, el Examen de conciencia y la Frugalidad.

Las esculturas que encontramos en las paredes de cierre del recinto, también representan virtudes cartujanas: La Obediencia, la Vigilancia, la Mansedumbre, la Paz, la Compunción y la Caridad. Para poderlas distinguir por este orden, vamos a empezar por el lado del Evangelio (si miramos desde el altar hacia los pies de la iglesia, el lado de la Epístola queda a la izquierda y el lado del Evangelio a la derecha)

  • Sobre el óculo (ventana redonda que da a la capilla lateral) del lado del Evangelio, reposa una escultura de una mujer joven cuya mano derecha está aprisionada por un yugo. Representa la Alegoría de la Obediencia
  • En el mismo lado hay otra imagen de una joven con un libro en la mano y, probablemente, una lámpara en la mano izquierda (símbolo de las vírgenes del evangelio). Representa la Alegoría de la Vigilancia.
  • En la pared del fondo aparece una dama con un borrego en la mano izquierda, acariciándolo con la derecha. Es la Alegoría de la Mansedumbre.
  • Formando pareja con la anterior, hay una joven con vestimenta militar romana, con corona de laurel y portando un báculo o vara en la mano. Es la Alegoría de la Paz
  • Sobre el óculo del lado de la Epístola encontramos una figura femenina con un corazón en la mano izquierda y, en la derecha, parece que sostenía una vara o un cilicio. Es la Alegoría de la Compunción
  • Por último, encontramos la imagen de un mujer adulta y descalza, con un corazón en llamas en la mano derecha. Es la Alegoría de la Caridad.

La pintura que encontramos sobre los muros, arcos y cúpula es obra del pintor cordobés Antonio Palomino, nacido en Bujalance, 1655, y muerto en Madrid, donde fue pintor de cámara de Carlos II, en 1726. Palomino está considerado el mejor pintor mural de su época. Hombre de gran cultura, parece que fue el que ideó todo el programa iconográfico del Sancta Sanctórum. Estuvo ayudado por José Risueño

La pintura, presente en toda la estancia, es de una gran complejidad simbólica, pero toda ella está orientada a enaltecer la Gracia Divina que se nos transmite a través de la Eucarístia. Para dar una pequeña información de la misma he seguido el trabajo de Sira Gadea titulado: “El Sagrario y la Sacristía de la Cartuja de Granada”

En la parte frontal del arco de entrada, lo mismo que en el intradós (parte baja) del mismo, aparecen figuras del Antiguo Testamento, pinturas que parece que fueron pintadas por Risueño, colaborador de Palomino.

En las pechinas (triángulos curvos sobre los que se apoya la cúpula) están los Apóstoles que a través de los Evangelios comunican la plenitud de la Gracia. Los cuadros de las paredes representan escenas del A. Testamento que prefiguran la Gracia divina.

En la cúpula se representa la La Jerusalem Celestial donde reina la Santísima Trinidad, rodeada de ángeles, coros celestiales, la Virgen rodeada de vírgenes mártires, profetas, San Juan Bautista, patriarcas, anacoretas, doctores de la Iglesia, fundadores de órdenes religiosas, etc. Mención especial merece la figura de San Bruno que sostiene la bola del mundo coronada por una custodia. ¿Quién le da la fuerza a San Bruno para realizar esa titánica misión? La respuesta está debajo de él: la FÉ (figura femenina con los ojos cerrados).

Pintura mural: La Jerusalén Triunfante. Cúpula del Sancta Sanctorum. Cartuja de la Asunción.Granada

En los laterales se encuentran dos capillas, probablemente realizadas después de la muerte de Hurtado Izquierdo, que presentan dos óculos a través de los cuales se puede ver al Santísimo depositado en el Tabernáculo y desde las cuales los monjes podían adorarlo. Parece como si los monjes no quisieran romper el silencio del Sancta Sanctórum. En el interior de las mismas, encontramos dos esculturas de Duque Cornejo, la Magdalena y la Inmaculada Concepción, y dos cuadros de Sánchez Cotán, la Huida a Egipto y un Crucificado.

Salimos de este maravilloso recinto para dirigirnos a otro no menos extraordinario: la SACRISTÍA.

LA SACRISTÍA

Me acuerdo que, hace años, había una señora que cuidaba el monumento y cuando los que visitábamos la Cartuja íbamos a llegar a la puerta de la Sacristía, la cerraba y estando todos delante de ella, la abría de golpe para que quedáramos impresionados. ¡Conseguía lo que buscaba!

Comprendiendo que a todo el mundo no le gusta este barroco tan exaltado, podemos decir que la Sacristía es una de las grandes joyas del barroco, no sólo nacional.

Sacristía Cartuja de la Asunción. Granada
Sacristía. Cartuja de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López

Sobre su autoría hay serias dudas, ya que empezó a construirse en 1732 y hacía unos años que había muerto Francisco Hurtado Izquierdo. La opinión más extendida es que se construyó sobre planos de Hurtado Izquierdo, pero que dirigió las obras José de Bada y Navajas, arquitecto que le sucedió en obras como la Catedral de Granada y la Iglesia del Sagrario. También se piensa que pudo ser el Hermano Lego Fray José Vázquez el que controlara toda la obra. La estética del recinto es muy de Hurtado Izquierdo: Mármoles, estuco, carpintería, pinturas, que con el uso de la luz que entra por las ventanas y el óculo de la cabecera lo configuran como uno de los exponentes más destacados de la fase final del barroco español.

La Sacristía es de planta rectangular, con nave dividida en cuatro tramos desiguales cubiertos con bóveda de cañón, crucero cubierto con bóveda elíptica, y en el ábside un retablo, por lo que su apariencia es la de una verdadera iglesia. Está considerada como la mayor sacristía del mundo. La grandiosidad del recinto viene acentuada por el vacío central, la blancura y luminosidad de sus paredes y el suelo romboidal que incrementa la sensación de profundidad. La decoración con formas abstractas y geométricas en el estuco de las paredes, juega con características muy propias del barroco: la apariencia y la imaginación.

Cartuja de la Asunción.
Cartuja de la Asunción. Detalle de la decoración. Granada. Foto: Francisco López

Nos podíamos preguntar ¿por qué son tan grandes las sacristías de los monasterios y conventos masculinos y las catedrales? Porque cada miembro de la comunidad o del colegio catedralicio necesita tener su sitio para las vestimentas sagradas que usa para la celebración de los oficios divinos.

El contrapunto al blanco de las paredes es el zócalo jaspeado de las canteras de Lanjarón, lo mismo que el retablo.

Retablo. Cartuja de la Asunción
Sacristía. Retablo. Cartuja de la Asunción. Granada. Foto: Francisco López

El jaspe es una roca sedimentaria formada por compactación, cementación o recristalización de materiales depositados en un lugar. Suele tener gran diversidad de colores combinados y, en algunos casos, de una gran simetría, Un ejemplo muy importante lo tenemos en el retablo de piedra, el cuerpo inferior, de la Basílica de las Angustias.

El retablo, como ya hemos dicho, es de jaspe de las canteras de Lanjarón. Está dividido en dos cuerpos (divisiones horizontales) y tres calles (divisiones verticales) separadas por columnas. En la calle central encontramos dos esculturas; en el cuerpo inferior una escultura de San Bruno, copia de la que se conserva en la Real Academia de San Fernando de Madrid del escultor Manuel Pereyra. En el cuerpo superior encontramos una Inmaculada.

Un elemento fundamental en la Sacristía es la carpintería. El mobiliario, compuesto por cajoneras, alacenas y la puerta de entrada, es un extraordinario trabajo de taracea cartujana realiza por el lego Fray José Manuel Vázquez en la que mezcla ébano, palo santo, concha, marfil y plata.

Cartuja de la Asunción. Puerta alacena
Cartuja de la Asunción. sacristía. Puerta alacena. Fray José Manuel Vázquez. Foto: Francisco López

Las pinturas se deben, en su mayor parte, al lego Fray Francisco Morales, discípulo de Antonio Palomino, el que pintó el Sancta Sanctórum, y constan de seis escenas de la Vida de Cristo, dos cuadros de Santas Cartujanas y un cuadro de San Bruno. También vemos dos cobres, uno de Atanasio Bocanegra que representa el Cristo de la Expiración y el otro de Fray Juan Sánchez Cotán representando a la Inmaculada.

Los frescos de la bóveda, pintados por por Tomás Ferrer, representan a santos y escenas relacionadas con la Orden Cartuja: San Juan Bautista, San Bruno y junto a él otras figuras.

He dejado para el final una pequeña escultura que se encuentra en una hornacina a la derecha del altar, que representa a San Bruno, realizada por José de Mora (1642 – 1724). Está considerada una obra maestra. Este escultor, originario de Baza, se formó en el taller de su padre Bernardo de Mora, y también recibió influencias de dos de los grandes artistas del barroco español: Pedro de Mena y Alonso Cano.

Cartuja de la Asunción. San Bruno
Cartuja de la Asunción. Granada. San Bruno. José de Mora. Foto: Francisco López

Con esto, terminamos nuestra visita a este lugar extraordinario por la piedad que se vivió en él y por su arte. La pena es que muchos de los que visitan esta ciudad, incluso los propios granadinos, no conocen este lugar. Potenciamos mucho los centros de las ciudades y dejamos de lado aquello que nos resulta más periférico. Como diría un castizo: “ellos se lo pierden“.

Solamente os pido que me perdonéis si he sido un poco pesado. ¡Vale la pena serlo!

MONASTERIO DE SAN JERÓNIMO

                                          MONASTERIO DE SAN JERÓNIMO

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Granada. Foto: Francisco López

Este monasterio está enmarcado dentro del gran proyecto constructivo en que se convirtió Granada debido a los deseos de los Reyes Católicos y el Emperador Carlos V.

Como edificios más significativos de este período tenemos: La Catedral, la Capilla Real, Santa Cruz la Real (dominicos), Santa Isabel la Real (Clarisas, franciscanas), el Hospital Real, el Palacio de Carlos V, el Monasterio de San Jerónimo, la Real Chancillería, aparte de multitud de iglesias, conventos y palacios. Granada se convirtió en el siglo XVI en uno de los grandes proyectos urbanísticos de Europa. Granada significó mucho para los RR. Católicos (fin de la reconquista, unidad territorial, triunfo sobre el islám, inicio de la aventura americana) y para Carlos V , por estar enterrados aquí sus abuelos maternos

                                                            HISTORIA

El Monasterio tuvo su origen en 1492 en el campamento de Santa Fe, lugar donde habían instalado los Reyes Católicos su campamento militar. Por razones de salubridad, en Santa Fe había muchos mosquitos y otros insectos, se trasladó a las afueras de la ciudad de Granada, a una Almunia Real que había pertenecido al Rey Boabdil, donde actualmente se encuentra el Hospital de San Juan de Dios. En el año 1504 se instala definitivamente en su emplazamiento actual

El ritmo de construcción fue distinto en la Iglesia y el Monasterio, siendo bastante más rápido en el Monasterio. En el año 1521 llegaron los monjes y, en 1526 se instalaron el Emperador Carlos V y su esposa Isabel de Portugal, de viaje de bodas,  en el segundo claustro, claustro que no es visitable, ya que entra dentro de lo que es la clausura.

El Monasterio estuvo ocupado por los frailes hasta la Desamortización de Mendizábal que los expulsó el 18 de Agosto de 1835. Con anterioridad, fue ocupado, desvalijado y profanada la tumba del Gran Capitán, D. Gonzalo Fernández de Córdoba, durante la invasión e instalación de las tropas napoleónicas en la ciudad entre 1810 y 1812. El edificio fue convertido en Cuartel de Caballería, quedando bastante destrozado. Al marcharse los franceses fue recuperado por los monjes, pero durante el Trienio Liberal 1820-23 fue ocupado de nuevo y, al final del mismo, vuelven los monjes hasta 1835

Fue la Madre Sor Cristina de Arteaga, monja jerónima de Sevilla, la que recupere el Monasterio, intercambiándolo con el Ayuntamiento por el Carmen de los Mártires, propiedad que Sor Cristina había heredado de su padre, el Duque del Infantado. La restauración empieza en 1958, siendo cedido a la Orden Jerónima en 1973 y ocupado en 1977 por la comunidad femenina que lo habita en la actualidad

Muy significativo es lo escrito en una placa situada en la fachada de la Iglesia formando ángulo con el Monasterio: “La restauración de “San Jerónimo” ha sido fruto del sacrificio de “los Mártires”

La historia de los dos últimos siglos ha hecho que parte del patrimonio artístico del monasterio haya desaparecido y el que encontramos en la actualidad, en gran medida, sea del que trajeron las monjas al instalarse en él

EL MONASTERIO

El recinto del Monasterio tiene dos accesos: uno, desde la Calle Gran Capitán por el Compás de San Jerónimo, y, otro, por la Calle Rector López Argüeta. Nosotros vamos a entrar por la puerta situada en la Calle Rector López Argüeta. Esta puerta, con arco de medio punto y presidida por una escultura de la Virgen de las Angustias (que no estaba originariamente en la portada), estaba en el monasterio, pero, después de la Desamortización, desapareció y, posteriormente, se encontró en un cortijo de la Vega de Granada en los años 60 del siglo XX. En esos mismos años, se colocó en su sitio originario, añadiéndole la Virgen de las Angustias.

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Entrada Rector López Argüeta. Granada. Foto: Francisco López

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Entrada C/ Compás de San Jerónimo. Foto: Francisco López

Al entrar, nos encontramos con un amplio patio que nos sirve para acceder a la Iglesia y al Monasterio. Este tipo de patio recibe el nombre de COMPÁS. En Granada tenemos varios de ellos en: La Cartuja, Santa Isabel la Real, las Comendadoras de Santiago, Santa Catalina de Siena del Realejo.

Este patio o compás sirve para aislarnos del ruido y el bullicio de la calle (la Calle Rector López Argüeta, por tener en ella instalados varios edificios de la Universidad, es muy ruidosa) y nos conduce a un espacio de silencio, oración y recogimiento.

Mientras paseamos por él podemos ir viendo las fuentes que hay adosadas a los edificios, los distintos brocales de pozo, etc.

Como luego hablaremos de la Iglesia, continuamos nuestra visita situándonos delante de la puerta que da acceso al interior, propiamente dicho, del monasterio.

Monasterio de San jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Puerta de acceso al interior. Granada. Foto: Francisco López

La portada, realizada en 1594 por Martín Díaz de Navarrete, presenta dos cuerpos. El primero, en el que se encuentra una puerta adintelada, tiene un par de columnas dóricas adosadas a cada lado de la puerta y donde se puede leer el lema del Monasterio:”Soli Deo, Honor et gloria” “Sólo a Dios, Honor y Gloria”. En el segundo cuerpo encontramos un frontón curvo partido, cuatro pináculos que son un concesión al Manierismo de finales del XVI y una imagen de la Inmaculada bajo un arco de medio punto, y todo rematado con un frontón con escudo en el centro.

Lo de la Inmaculada no es casual, ya que la denominación del Monasterio es: “Monasterio de Santa María de la Concepción”. Este monasterio es el primero en el mundo que se dedica a la Inmaculada Concepción (el dogma fue proclamado por la Iglesia en 1854). El Monasterio, en su origen en Santa Fe, estaba bajo la advocación de Santa Catalina Mártir

Pasamos al interior y lo primero que encontramos es un amplio zaguán con empedrado granadino y en el que podemos leer: “Ave María, gratia plena”

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Zaguán. Granada. Foto: Francisco López

La siguiente sala, donde se ha colocado la oficina de venta de entradas, era la portería donde estaba colocado el torno. La decoración que presenta ha sido traída, en gran medida, de otros sitios, ya que la mayor parte del mobiliario desapareció tras la Desamortización. Destacan dos esculturas, guardadas en urnas, de la Inmaculada y San Jerónimo.

Salimos al claustro principal. El monasterio se empezó a construir en 1504 y para 1519 se había terminado este patio con las celdas y las oficinas. Los monjes lo ocuparon en 1521 y, desde 1565, el patio ha estado ocupado por naranjos.

Este patio consta de dos cuerpos. El primero, con reminiscencias góticas, tiene 36 arcos de medio punto apoyados sobre columnas con capiteles adornados con motivos vegetales; en los arcos centrales de cada lado aparecen los emblemas de los RR. Católicos y el escudo de armas de Fray Hernando de Talavera, monje jerónimo y primer Arzobispo de Granada. El segundo cuerpo posee una galería de arcos carpaneles o paineles (góticos) apoyados sobre columnas y una barandilla o antepecho de tipo gótico. Sobre el cuerpo que da a la iglesia hay una tercera galería cuya función era colocar a los enfermos para tomar el sol; es la galería conocida como “galería de convalecientes”.

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Claustro. Galerías o plantas. Granada. Foto: Francisco López

Para realizar la visita de las distintas dependencias situadas alrededor del claustro, empezamos por nuestra derecha.

Lo primero que encontramos es una portada renacentista, obra de Diego de Siloé, que da acceso a una capilla donde las monjas tienen el coro y celebran la liturgia

Seguimos y encontramos unas rejas a través de las cuales vemos el segundo claustro, acabado en 1520 y en el que la Emperatriz Isabel, mujer del emperador Carlos V, pasó unos meses en su viaje de bodas a Granada en 1526, como consecuencia del frío que hacía en la Alhambra y su embarazo que, según los cálculos, ocurrió en Granada en su breve estancia en la Alhambra. Este patio fue pasto de las llamas a principios del siglo XX y fue reconstruido en 1964. Este patio no es visitable al formar parte de la clausura.

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Segundo claustro. Granada. Foto: Francisco López

Llegamos a las escaleras que dan acceso a la segunda planta (a la que no se puede acceder por ser de clausura). Posee tres arcos de acceso sobre los que se encuentra el lema del monasterio (sólo a Dios Honor y Gloria por los siglos de los siglos. Amén)  y está cubierta con una cúpula. Fue destruida por un incendio y reconstruida en 1968

En la segunda ala del claustro vamos a encontrar:                                                                         . El refectorio, comedor de los monjes. Las comidas se hacían en silencio mientras se leía desde el pequeño púlpito que hay en él. Se accede a su interior por una portada renacentista de Siloé. Las mesas, los asientos y el púlpito son primitivos. Preside la estancia un lienzo de la Última Cena. La cubierta es de madera.

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Refectorio. Granada. Foto: Francisco López

. La Sala de Profundis. Esta sala se llama así porque los monjes, antes de entrar en el comedor, rezaban el salmo de profundis (desde lo profundo, clamo a Ti, Señor) En la pila que hay en la sala se lavaban los monjes antes de entrar al comedor. Salimos al claustro por una portada plateresca de Siloé

En la tercera ala del claustro, encontramos:

La Sala Capitular. En ella se reunían los monjes con el Abad para leer y recordar la Regla y para comentar los asuntos concernientes al monasterio y sus moradores. La sillería que encontramos es de nogal. También podemos ver tallas de madera y lienzos con monjes jerónimos.

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Sala Capitular. Granada. Foto: Francisco López

La Sala del Capítulo de Culpas. Sala donde los monjes reconocían sus faltas contra la regla y donde se les imponían las sanciones que debían cumplir. Como cosa curiosa, en este monasterio se impuso, a un monje, una pena de 20 años de cárcel a cumplir en la propia cárcel del monasterio. La sala está presidida por un retablo del siglo XVI. Destaca, aparte de los cuadros, el enterramiento de Fray Pedro Ramiro de Alba, monje jerónimo, 5º Arzobispo de Granada.

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San jerónimo. Sala del Capítulo de Culpas. Granada. Foto: Francisco López

La Sacristía. A ella se accede por una portada renacentista con el escudo del Cardenal Mendoza, el que puso la Cruz en la Torre de la Vela en la Alhambra tras la conquista de la ciudad. Aquí encontramos una talla del Niño Jesús que llevaba el Gran Capitán en sus batallas. También hay lienzos y tallas de madera policromada

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Sacristía. Granada. Foto: Francisco López

En la cuarta ala del claustro encontramos una referencia a Fray Hernando de Talavera y a la Madre, Sor Cristina de Arteaga, monja jerónima que consiguió que el monasterio volviera de nuevo a los Jerónimos, aunque fuera a la rama femenina

En este ala tenemos una portada plateresca de Diego de Siloé que nos abre la puerta al interior de la magnífica iglesia.

Al final del pasillo se encuentra la Capilla de la Virgen de las Angustias con la portada más importante de las que hay en el claustro. Es una portada con arco de forma abocinada, realizado por Diego de Siloé

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Portada Capilla Virgen de las Angustias. Foto: Francisco López

Paseando por el claustro hemos ido viendo y pisando unas pequeñas lápidas que nos recuerdan a los 500 monjes que vivieron y murieron en este monasterio

                                           

                                         IGLESIA DEL MONASTERIO

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Iglesia. Granada. Foto: Francisco López

Nos encontramos, en palabras de Antonio Gallego Burín, “ante una de las más nobles prendas renacentistas españolas”. Si la construcción en sí es magnífica, más extraordinaria es la Capilla Mayor con su Retablo, que, para algunos expertos, marca la línea  de la imaginería española posterior.

El acceso a la iglesia lo realizamos por la puerta que da al claustro, lugar por donde entraban los monjes. La puerta principal de acceso, por donde entraba el pueblo, está situada a los pies del templo y da al gran patio o compás del monasterio.

La iglesia es de planta de cruz latina con crucero poco desarrollado. Consta de una nave, con cuatro capillas laterales a cada lado, un crucero cubierto con un cimborrio (cuerpo que cubre el crucero, de forma poligonal), cabecera semioctogonal, Capilla Mayor sobreelevada, precedida de una gran escalinata, y coro en alto a los pies del templo

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Iglesia. Granada. Foto: Francisco López

La iglesia presenta dos estilos arquitectónicos bien definidos: desde los pies hasta el crucero vemos una construcción gótica con arcos apuntados y carpaneles en las capillas y hermosa cubierta de crucería. Las pinturas que se ven en la bóveda, como en el resto de la iglesia, son del siglo XVIII

Monasterio de San jerónimo
Iglesia de San Jerónimo. Bóveda de crucería. Granada. Foto: Francisco López

El crucero, desde el friso hacia arriba, el cimborrio, las bóvedas que dan al crucero, menos la central, el ábside y la Capilla Mayor son renacentistas

Se cree que el inspirador de la planta de la iglesia fue el arquitecto de la Capilla Real: Enrique Egas. Tanto la iglesia como el monasterio estaban bajo patrocinio real, pero al morir el Gran Capitán (a finales de 1515), y como éste había manifestado en su testamento que fuera enterrado en el Monasterio de San Jerónimo, su viuda, Dª María de Manrique, Duquesa de Terranova y de Sessa, pidió al emperador Carlos V la cesión de la Capilla Mayor de la Iglesia para este fin y para enterramiento familiar. En 1525 el Emperador le cedió la Capilla Mayor, comprometiéndose ella a terminarla. Lo primero que hace es nombrar como arquitecto mayor a Jacobo Florentino. Este arquitecto modificó el proyecto primitivo, le dio mayor agilidad a la construcción, pero murió al año siguiente, 1526. El cambio definitivo en la construcción se produjo con el nuevo arquitecto que escogió la Duquesa: Diego de Siloé, que estuvo trabajando entre 1528 y 1548. Por discrepancias con los sucesores de la Duquesa de Sessa, fue despedido en 1548.

De la obra de Siloé destacamos la forma de cubrir el Crucero, no con una cúpula (la forma utilizada en el Renacimiento y después en el barroco), sino con un Cimborrio (cuerpo de forma cuadrada o poligonal, muy usada en el Románico y en el Gótico) con bóveda de crucería. Las trompas sobre las que se levanta el cimborrio tienen forma de hornacinas y acogen,  sentados, a las figuras de los Evangelistas .

monasterio de San Jerónimo
Iglesia de San Jerónimo. Cimborrio, Granada. Foto: Francisco López

Al transformarse en Capilla Funeraria que debía acoger los cuerpos del Gran Capitán, a su mujer, Dª María de Manrique y a sus descendientes, hay que crear una narrativa de exaltación de las personas enterradas allí. Lo podemos vislumbrar un poco en las bóvedas de cañon que dan al cimborrio. En estas bóvedas vemos representados a grandes héroes de la antigüedad clásica, cuyas hazañas se comparan con el Gran Capitán (César, Aníbal, Pompeyo, Scipión, Homero…) y heroínas que reflejan las virtudes de Dª María de Manrique (Judith, Débora, Esther, Penélope…), mezcladas con figuras religiosas (El Salvador, Apóstoles, Ángeles, San Jorge,… Santa Bárbara, Catalina, Magdalena…) y motivos vegetales. Como veis, un programa iconográfico muy amplio y complejo

A los pies de la iglesia y en alto,  se encuentra el coro en el que destaca la sillería de nogal realizada por Diego de Siloé en 1544 y las pinturas murales del XVIII

En el siglo XVIII se pintó todo el templo con frescos, tanto las figuras de Siloé como el techo.

En una de las capillas laterales encontramos los titulares de la Cofradía que sale del monasterio: Pontificia y Real Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Descendimiento del Señor. Son dos joyas del barroco granadino. Nuestra Señora de la Soledad, obra del siglo XVII, se atribuye al gran Pedro de Mena. El Descendimiento del Señor, obra de los siglos XVI – XVII, unos lo atribuyen a Diego de Aranda y otros a Pablo de Rojas

Monasterio de San Jerónimo
Titulares de la cofradía de San Jerónimo. Granada. Foto: Francisco López

CAPILLA MAYOR

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de san Jerónimo. Capilla Mayor y Retablo. Granada. Foto: Francisco López

Si la iglesia es una obra de arte, lo que más destaca dentro de ella es su Capilla Mayor y el Retablo que la preside. Este retablo está considerado como una de las grandes obras del final del Renacimiento español. Según Fray José de Sigüenza ” la Capilla Mayor, sin hacer agravio a todo lo de aquel tiempo y aún a lo mejor de éste (exceptuando San Lorenzo el Real), es lo mejor de España

La Capilla Mayor, elevada sobre el pavimento y a la que se accede por una gran escalinata, sigue la idea de la Capilla Real. Había dos motivos para esta disposición: delante, en el proyecto primitivo, iría un túmulo con los cuerpos del Gran Capitán y su mujer, y, por otro lado,  al elevar el altar, se podrían seguir mejor los oficios religiosos desde el coro alto.

Está cubierta con bóveda de cañón con casetones, casetones en los que aparecen figuras religiosas de santos y santas. En los laterales encontramos las figuras orantes del Gran Capitán y su mujer.

El Retablo, la gran joya del Monasterio, está compuesto de tres hojas, la central más ancha que las laterales. D. Antonio Gallego Burín dijo del mismo “Es una de las obras maestras de la imaginería española, punto de arranque de las escuelas de escultura de Granada y Sevilla”

Fue realizado entre 1576 y 1603. Entre los escultores que intervinieron en su realización podemos destacar a : Juan de Aragón, Lázaro de Velasco, Bernabé de Gabiria, Pablo de Rojas, Martínez Montañés y Bautista Vázquez el Joven. La intervención de tantos escultores hace que su calidad no sea homogénea en toda la obra.

Este enorme retablo, se estructura en divisiones horizontales: Sotobanco (parte que se apoyan en el suelo), Banco parte que está a la altura del altar), cuatro Cuerpos y un Ático (parte que culmina el retablo) y divisiones verticales: nueve Calles, separadas por columnas. Los Cuerpos se estructuran siguiendo los órdenes clásicos: el primero es de orden dórico, el segundo es de orden jónico, el tercero es de orden corintio y el cuarto es de orden compuesto

Podemos encontrar esculturas exentas en las calles de los extremos y las que flanquean la calle central, así como el crucificado. En el sotobanco, el banco y el resto de las calles, encontramos relieves.

En cuanto a la iconografía (las imágenes), solamente les puedo decir  que, al ser un retablo tan grande, es muy compleja. Les voy a dar las líneas maestras para que tengan una idea.

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Retalblo, detalle. Granada. Foto: Francisco López

Hay dos programas iconográficos muy definidos:

. Programa Cristológico-Salvífico. hace referencia a Cristo y su misión salvadora. En el primer cuerpo se hace referencia a su Infancia: Adoración de los Pastores y Adoración de los Reyes. En el tercer cuerpo, se hace referencia a la Pasión: Oración en el Huerto, Prendimiento, Jesús atado a la Columna, Ecce Homo. En el cuarto cuerpo aparece Jesús en el Calvario y a un lado y otro la Ascensión de Cristo y la Venida del Espíritu Santo o Pentecostés.

. Programa Mariológico. Hace referencia a la Virgen. En el segundo cuerpo, en su calle central, destaca la Inmaculada Concepción (recordad que os dije que ésta es la primera iglesia del mundo que se dedica a la Virgen bajo esta advocación), acompañada por dos relieves de la Anunciación y la Purificación de la Virgen o la Presentación de Jesús en el Templo

Todo el Retablo está rematado en el Ático por la figura del Padre Eterno, acompañado por los Santos Justo y Pastor, titulares de la Iglesia a la que pertenecía el Templo

A los pies de la escalinata de acceso al Presbiterio, se encuentra una losa que nos indica el lugar de enterramiento del Gran Capitán, con una inscripción latina que, traducida, nos dice: ” Los huesos de Gonzalo Fernández de Córdova que, por su gran valor se apropió el sobrenombre de Gran Capitán, están confiados a esta sepultura hasta que de nuevo sean restituidos a la luz perpetua. Su gloria no quedó sepultada con él”.

Monasterio de san Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Lápida de la tumba del Gran Capitán. Foto: Francisco López

Este humilde enterramiento sustituyó al proyecto primitivo de levantar un túmulo similar al de los RR. Católicos en la Capilla Real. Incluso se llegó a contactar con Miguel Ángel. Su cuerpo fue profanado por los franceses cuando estuvieron en Granada entre 1810 y 1812. A partir de ese momento inician un periplo que acaba en 1875 cuando vuelven  a Granada. Algunos albergan dudas de que el cuerpo enterrado sea el del Gran Capitán

Salimos al exterior y nos vamos a fijar en tres partes de la iglesia:

. La Fachada de la Iglesia.

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de san Jerónimo. Fachada. Granada. Foto: Francisco López

Para estudiarla un poco mejor, la vamos a dividir en cuerpos, espacios que vienen determinados por las distintas cornisas que hay.

. En el primer cuerpo destaca la portada, realizada en piedra de Sierra Elvira por Martín Díaz Navarrete y Pedro Orea en 1590. En ella se abre la puerta principal con arco de medio punto enmarcado en un alfiz, con columnas dóricas a ambos lados, culminadas,  en la parte superior, por pirámides rematadas por bolas, lo que da un carácter manierista al conjunto. Culminando la portada, un espacio cuadrado, rematado por un frontón, en el que hay un alto relieve de San Jerónimo

. En el segundo y tercer cuerpo aparece la decoración propia de Diego de Siloé. En el segundo tenemos el Escudo de los RR. Católicos, unas pequeñas ventanas a cada lado, que separan las iniciales de los Reyes coronadas y, debajo de ellas, el Yugo, debajo de la “F”, y las Flechas debajo de la “Y“. En el tercero, aparecen dos tondos con los bustos de S. Pedro y S. Pablo a ambos lados de la ventana abocinada.

La Torre.

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Torre de las iglesia. Granada. Foto: Francisco López

En ella distinguimos dos partes: La realizada por Jacobo Florentino, al que le corresponden la cimentación y los dos primeros cuerpos y el resto corresponde a Diego de Siloé. Fue terminada en 1565, siguiendo los planos de Siloé. En 1810, con la llegada y asentamiento de los franceses en la ciudad, se destruyó la mitad de la torre para construir, con su piedra, el Puente Verde o Puente de los Franceses, situado al final del Paseo de la Bomba. Su restauración no se llevó a cabo hasta el año 1971. Se distingue la restauración por la distinta tonalidad de la piedra.

. El exterior del Ábside

Monasterio de San Jerónimo
Monasterio de San Jerónimo. Ábside exterior. Granada. Foto: Francisco López

En este rotundo y robusto ábside encontramos, en la parte central del mismo, el Escudo del Gran Capitán, sostenido por dos guerreros barbados, vestidos a la romana, dirigiendo su mirada al espectador. Estos dos personajes o tenantes tienen su origen en los torneos medievales, ya que, antes de su celebración, se realizaba un desfile en el que dos pajes paseaban portando o teniendo  el escudo de cada caballero entre sus manos. También encontramos el escudo en el lateral de la iglesia y con la misma disposición

En el cuerpo superior aparecen dos figuras femeninas sosteniendo una cartela en la que está escrito en latín, nosotros lo traducimos al castellano: ” Gonzalo Fernández de Córdoba, Gran Capitán de los españoles, terror de los Galos y los Turcos”. También aparecen en el cuerpo superior, pero en las calles laterales, dos medallones de estilo romano que representan al Gran Capitán y a la Duquesa de Sessa, su esposa.

Espero que os haya gustado este impresionante monasterio, a pesar de los esfuerzos de los hombres por destruirlo.

           

Ruta del Barroco I

                                                       Ruta del Barroco I

La Cartuja de Granada 1 003
La Cartuja de Granada. Foto: Francisco López

Vamos a comenzar nuestro recorrido por el barroco granadino en la Cartuja. Entiendo que , para los que vienen con poco tiempo para ver la ciudad, la Cartuja esté un poco a tras mano, pero os aseguro que, si la visitáis, saldráis impresionados. Es de los ejemplos barrocos más impresionantes que podéis ver. Os advierto que  en el monumento no todo es barroco. Su origen es renacentista, con toques del último gótico en España.

Me he permitido, antes de empezar la visita, hacer una referencia a la historia y vida  de los cartujos para entender mejor lo que uno se encuentra, a pesar de que se ha perdido mucho de lo que era la cartuja en su momento de esplendor

Origen, organización y vida de los cartujos

Los Cartujos nacen en 1084 en la Gran Chartreuse, paraje cercano a Grenoble, y la orden fue fundada por San Bruno, bajo la protección del obispo San Hugo de Grenoble.

Para entender su vida, hay que saber cuál es su fin primordial: la contemplación en una vida monástica de oración pura y continua.

Los monjes cartujos guardan los tres votos propios de toda orden religiosa: pobreza, castidad y obediencia; pero tienen dos votos más: la estabilidad en el monasterio y el de conversión de costumbres.

Hay dos clases de monjes: los padres cartujos, que reciben la ordenación sacerdotal y los hermanos cartujos, que no la reciben. Dentro de los hermanos tenemos a los conversos, que hacen profesión de votos; y los hermanos donados, que no hacen votos solemnes de por vida.

Las cartujas requieren gran extensión de terreno ya que los monjes son eremitas que viven en comunidad. Viven una vida solitaria y común.

Todas las cartujas tienen:

Un claustro donde se agrupan las celdas.
Lugares comunes: cocina, refectorio, sala capitular, etc.
Lugares que producen ruido: talleres de carpintería, forja, etc.

La vida del cartujo viene regulada por los oficios religiosos que marcan el ritmo fundamental de la jornada diaria.

Prototipo del horario de un cartujo

23:30 Levantarse. Oración en la celda.
0:15 Maitines y Laudes. Entre dos y tres horas.
6:30 Levantarse.
7:00 Prima – Ángelus.
8:00 Misa conventual.
10:00 Tercia.
12:00 Ángelus – Sexta. Comida y tiempo libre.
14:00 Nona. Trabajo manual y estudio.
16:00 Vísperas en honor de la Virgen.
16:15 Vísperas, colación, lectura, oración.
18:45 Ángelus – Completas.
19:30 Acostarse.
Un padre cartujo dedica 14 horas a la oración y al estudio. El hermano cartujo dedica 7 horas al día a los trabajos u oficios manuales.
En la actualidad existen 19 casas con 370 monjes y 5 casas con 75 monjas
En España tenemos:
Casas de monjes: Cartuja de Miraflores (Burgos).
Cartuja de Porta Coeli (Valencia).
Cartuja de Montalegre (Barcelona).
Casas de monjas: Benifassa.

LA CARTUJA DE GRANADA

Nombre: Cartuja de Nuestra Señora de la Asunción
El Gran Capitán (Gonzalo Fernández de Córdoba, 1453 – 1515) cedió unos terrenos para su construcción en el Cerro de Aynadamar. Como no se utilizaron posteriormente, el Gran Capitán se desentendió de la obra.

Cartuja de Granada
Cartuja de Granada. Foto: Francisco López

La construcción comenzó en 1506, pero los trabajos se interrumpieron pronto, y se reanudaron en 1516. El proceso de construcción duró tres siglos. Estuvo habitada hasta 1835, año en que comienzan las desamortizaciones y se abandonaron muchos conventos y monasterios de clausura.

ENTRADA
La entrada es de estilo plateresco, del siglo XVI. Da acceso a un patio o compás, donde destaca un empedrado granadino del siglo XVI. Encima de la puerta encontramos una imagen de la Virgen, a la que está dedicada la cartuja.

La Cartuja de Granada
Entrada de la Cartuja. Granada. Foto: Francisco López

IGLESIA
Fue construida en el siglo XVI, pero transformada a lo largo del tiempo.
Consta de tres partes:

Primera parte: estaba reservada al pueblo. Se accede a ella por la portada exterior, de estilo neoclásico, realizada en 1794 por Joaquín Hermoso, con una hornacina en la que vemos a San Bruno, fundador de la orden cartuja.

Cartuja de Granada.
Cartuja. Puerta de acceso a la Iglesia. Granada. Foto: Francisco López

Segunda parte: estaba reservada a los legos. Se accede a ella por el claustrillo y está separada de la zona de los padres por una puerta, que semeja un retablo, realizada por José Manuel Vázquez. En ella encontramos dos cuadros del hermano cartujo Sánchez Cotán: El Descanso en la Huida a Egipto y El Bautismo de Cristo.

Cancela zona de Legos

Interior de la iglesia. Cancela que separaba a legos y padres. Cartuja. Granada

Tercera parte: era la zona de los padres cartujos. Aquí, como en el resto de la iglesia, los paramentos y los techos están recubiertos de yesos. También hay una colección de cuadros con escenas de la Virgen del pintor Atanasio Bocanegra, S.XVII, discípulo de Alonso Cano

Iglesia de la Cartuja. Zona de Padres. Granada. Foto: Francisco López

La parte más importante de la iglesia es la cabecera en la que podemos distinguir dos espacios:

El Presbiterio, donde se encuentra el Altar Mayor con un altar baldaquino del siglo XVIII de Francisco Hurtado, y, en el que destaca, una Asunción de José de Mora.

El Sagrario o Sancta Sanctorum de Francisco Hurtado Izquierdo.

                                                         Sancta Sanctorum. Sagrario. Cartuja de Granada

A los lados del Sagrario aparecen figuras de las Virtudes. En la cúpula encontramos una pintura al fresco de Antonio Palomino, siglo XVIII, en la que se representa El Triunfo de la Iglesia Militante, de la Fe y la Vida Religiosa. En los intercolumnios encontramos cuatro esculturas: San José y San Bruno de José de Mora, María Magdalena de Duque Cornejo y San Juan Bautista de José Risueño. A los lados de El Sagrario existen dos capillas decoradas por Duque Cornejo y Sánchez Cotán.

SACRISTÍA

Sacristía Cartuja de la Asunción. Granada

Sacristía Cartuja de Granada. Francisco López

La sacristía es uno de los elementos más espectaculares de La Cartuja.
Tiene planta rectangular dividida en cuatro tramos coronados con bóvedas. No se sabe con certeza quién fue su autor. Algunos se la atribuyen a Francisco Hurtado. La estructura de la sacristía se comenzó en 1732 y su decoración de yeserías se realizó entre 1736 y 1745.
El retablo que preside la sacristía se realizó en 1780 en mármol de Lanjarón y en él destacan las esculturas de San Bruno y La Inmaculada.

Las pinturas de la bóveda son de Tomás Ferrer, siglo XVIII.
Las cajoneras, una obra maestra de taracea, son del lego Manuel Vázquez.

CLAUSTRILLO
El espacio que centra las dependencias que se conservan, se le conoce como el Claustrillo, porque el gran claustro, en torno al cual estaban las celdas de los monjes, ha desaparecido.
Este claustrillo es de las primeras construcciones del edificio que se hicieron en el siglo XVI. Fue proyectado y realizado por Fray Alonso de Ledesma. Está centrado por una fuente y sus laterales son unas galerías sostenidas por arcos de medio punto apoyados sobre columnas dóricas.

REFECTORIO
El refectorio era el lugar donde, en silencio y escuchando lecturas piadosas desde un pequeño púlpito, comían los monjes. Tiene forma rectangular y está cubierto con bóvedas ojivales, lo que nos indica que su construcción es de principios del XVI, concretamente de 1531. De sus paredes cuelgan una serie de lienzos salidos de la paleta del lego cartujo Fray Juan Sánchez Cotán. A los visitantes les llama la atención la cruz que preside el refectorio que tiene una perspectiva tan lograda que parece una cruz de madera y, sin embargo, es una pintura mural.

                                                Refectorio. Cartuja de Granada

SALA DE PROFUNDIS
La sala se llama así porque en ella era donde los frailes hacían penitencia. Está presidida por un retablo de San Pedro y San Pablo realizado por Sánchez Cotán en 1600.

SALA CAPITULAR DE LEGOS                                                                          Como vimos al principio cuando hablábamos de la Orden Cartuja, existían Legos (no sacerdotes) y Padres (ordenados sacerdotes). En esta sala se reunían los Legos para hablar de lo relativo a su vida dentro del monasterio

SALA CAPITULAR DE PADRES
Es la zona más antigua de la Cartuja, 1517. Está cubierta con bóveda de crucería y en ella encontramos unos lienzos de Vicente Carducho.

                                           Sala Capitular. Cartuja de Granada

GALERÍA DEL PATIO
Lo más llamativo de ésta son las pequeñas capillas que hay en el lado de cerramiento de la iglesia. Aparecen unos Ecce Homo esculpidos en barro policromado hacia 1600 por los Hermanos García (Jerónimo, Francisco y Miguel) que, según parece, eran canónigos de El Salvador.

                                       Ecce Homo. Hnos García. Cartuja Granada

También hay una Virgen con el Niño de José Risueño, discípulo de Alonso Cano, de finales del XVII y principios del XVIII.

Horario: del lunes a domingo de 10:00 a 13:00 y 16:00 a 20:00 horas. Actualmente, con la COVID 19, solamente hay visitas por la mañana. Llamen y pregunten el horario

Precio 5 euros la entrada general. Niños menores de 10 años, gratis. Estudiantes 3,5 Euros

Teléfono: 958 16 19 32

Cómo llegar: Con el nuevo sistema de autobuses tienen que informarse bien dónde cogerlos. Llegan los nºs U1, U2, U3, N7. Indíqueselo al conductor

Los jueves de 16:00 a 19:30 horas se puede hacer la visita gratuita. Para gestionarla, entren ustedes en la página diócesisgranada.es, apartado Patrimonio cultural, Reservas de visitas turísticas gratuitas y, a partir de ahí, sigan las indicaciones que les vayan dando. Las entradas hay que validarlas en la Agencia de viajes San Cecilio que se encuentra antes de entrar en la Plaza de Alonso Cano

Está prohibido hacer fotos en el monumento, salvo en el claustrillo, por lo que notarán que faltan fotos de algunos lugares., sólo he tomado algunas  de internet. Se notan que están mejor que las mías.

Terminada la visita a la Cartuja hay que volver a los Jardines del Triunfo. Podemos hacerlo en autobús o dando un pequeño paseo (entre 10 y 15 minutos). Si vamos andando, al salir de la Cartuja tomamos la calle, a mano izquierda, que nos llevará a la antigua carretera de Murcia, cruzamos y, por la calle Real de Cartuja, llegamos al Hospital Real. Bajando por la C/ Hospicio, la que da a la fachada principal del Hospital Real,  encontramos  los Jardines del Triunfo.

Triunfo,
Jardines del Triunfo. Granada. Foto: Francisco López

En los Jardines del Triunfo hay una columna conmemorativa dedicaca a la Inmaculada. Este tipo de columnas reciben el nombre de Triunfo porque hacen referencia al “triunfo” de la Virgen sobre el pecado (eso es el dogma de la Inmaculada, dogma que siempre fue apoyado desde España, antes de que fuera proclamado por la Iglesia en el siglo XIX)

El monumento nos presenta la Virgen coronada(lleva puesta la corona imperial) y rodeada de rayos (piezas metálicas que han perdido su brillo original.

Jardines del Triunfo
Virgen. Triunfo. Granada. Foto: Francisco López

El 2 de septiembre de 1618 (como consta en una inscripción) se aprobó la construcción de monumento por los Cabildos de la ciudad y de la catedral.  El escultor Alonso de Mena empezó su construcción en 1626 y el año 1631 fue consagrado. Su ubicación original fue en el Campo del Triunfo, cerca de la Puerta de Elvira.

En el programa iconográfico que adorna el monumento se alude a la historia eclesiástica de Granada (aparecen los primeros obispos de la ciudad: San Cecilio y San Tesifón) y a la hispánica (aparece el apóstal Santiago).

Es interesante observar la decoración que tiene desde la base a la parte superior.

Granada fue la primera ciudad española que hizo juramento de defender la verdad teológica de la Inmaculada Concepción y, con tal motivo, erigió este monumento. Este monumento se convirtió en el primero del mundo consagrado a la Inmaculada.

Está inspirado en las columnas conmemorativas de la antigüedad clásica y, para su construcción, se utilizó mármol, piedra y metal. Tiene una altura de 12 metros.

Su ubicación original, como he dicho antes, estuvo cerca de la Puerta de Elvira, pero en los años 50 del siglo XX se remodelaron los jardines después de la demolición de la antigua plaza de toros que estaba en este lugar y se trasladó el monumento a su emplazamiento actual. El monumento centra todo el espacio, teniendo un telón de fondo excepcional: el Hospital Real y la Fuente de luz y agua. Por la noche nos deja una postal estupenda.

Terminada la visita al monumento, por la c/ Hospicio salimos a la acera de San Ildefonso y, en dirección a la Puerta de Elvira, encontramos la Iglesia de San Ildefonso, nuestra última visita en esta ruta

Iglesia de San Ildefonso copia
Iglesia de San Ildefonso. Granada. Foto: Francisco López

Esta iglesia, construida entre 1553 – 1559 bajo la dirección de Cristóbal de Barreda, es de estilo renacentista pero con una gran influencia del estilo mudéjar. ¿Por qué la incluimos en la ruta del Barroco? Porque en su interior encontramos uno de los mejores retablos barrocos de la ciudad y una serie de capillas en la que han dejado su impronta grandes escultores granadinos, o sus escuelas, de los siglos XVII y XVIII: José Risueño, Pablo de Rojas, Torcuato Ruiz del Peral, José de Mora, Diego de Mora, Alonso de Mena.

La portada es obra de Juan de Alcántara realizada entre 1554 – 55, sobre diseño de Diego de Siloé. En ella aparece San Ildefonso recibiendo la casulla de manos de la Virgen.

Iglesia de San Ildefonso
Iglesia de San Ildefonso. Portada. Granada. Foto: Francisco López

La iglesia consta de una nave y capillas laterales. La nave está cubierta por un artesonado mudéjar, muy propio de las iglesias granadinas del siglo XVI. El artesonado de la Capilla Mayor es ochavado y de él cuelga un gran racimo en el centro.

Lo más interesante, desde el punto de vista del arte barroco, es el retablo de la Capilla mayor

Iglesia de San Ildefonso
Retablo de San Ildefonso. Granada. Foto: Francisco López

La capilla Mayor, zona donde se encuentra el altar, está separada de la nave central por un  arco toral, que semeja un gran arco de triunfo.

El retablo, estructuralmente (lo que es la composición), fue realizado por Blas Moreno, pero las esculturas son de uno de los grandes escultores granadinos del barroco: José Risueño, que las realizó en 1717.

El retablo titular hasta el siglo XVIII lo ejecutó el padre de Alonso Cano, Miguel Cano entre 1603 – 05. Actualmente se encuentra en la Capilla de San Ildefonso, dentro de la iglesia

El retablo está dividido en dos grandes cuerpos (los cuerpos en los retablos son las divisiones horizontales, mientras que las calles son las divisiones verticales) separados por una amplia cornisa.

En el primer cuerpo, dividido en tres calles, encontramos entre los intercolumnios de las calles laterales las esculturas de Santa Inés y Santa Catalina con la palma, símbolo del martirio. En la calle central se encuentran las tallas de San José (izquierda) y San Antonio Abad (derecha), dos buenos ejemplos del naturalismo propio del barroco. En la parte central, sobre el sagrario, se encuentra un Manifestador para la exposición del Santísimo Sacramento.

  San Antonio Abad. José Risueño

En el cuerpo superior sobresale, bajo un gran arco, un grupo escultórico muy teatral y, por tanto, muy barroco, que representa la imposición de la casulla a San Ildefonso por la Virgen María.

Iglesia de san Ildefonso

Retablo de San Ildefonso. Cuerpo superior. Granada. Foto: Francisco López

Todo el conjunto se remata con una decoración exuberante compuesta por guirnaldas, cabezas de ángeles, hojas, vides, pámpanos, estípites.

Las capillas laterales merecen una visita. Tendréis una gran ayuda en las pequeñas cartelas que hay en cada una de ellas y que nos explican un poco a quién están dedicadas y quiénes son los autores o escuelas a las que pertenecen las esculturas que aparecen en ellas.

De las Capillas laterales quiero destacaros la primera que hay, entrando,  a mano derecha: la Antigua capilla Bautismal, porque en ella fue bautizado, en el año 1601, el gran maestro del barroco granadino, Alonso Cano Almansa (19 de marzo de 1601 – 3 de octubre de 1667), de cuya escuela salieron: Juan de Sevilla, Atanasio Bocanegra, José Risueño, Pedro de Mena, José de Mora, etc. En esta capilla llama la atención una carroza barroca de 1765 en la que se llevaba el Santo Viático (la comunión) a los enfermos, en las grandes fiestas y en tiempo de Pascua

Aquí lleváis alguno de los detalles que podéis encontrar en las capillas laterales y el coro.

Esta iglesia es uno de los tesoros que tiene Granada y que pocos granadinos y visitantes disfrutan de él. Espero que, después de haberla visto, tengáis la misma opinión que yo:¡Vale la pena verla!

Aquí termina nuestro primer recorrido sobre el barroco granadino. Espero que lo hayáis disfrutado.